No será Endesa, a pesar de que José Manuel Entrecanales, presidente de Acciona, lo ha intentado con empeño. El todavía director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) tiene ya destino definitivo: se trata de Caixa Holding, la sociedad que aglutinará las participaciones industriales de La Caja de Ahorros y Pensiones de Barcelona, La Caixa, y que saldrá a Bolsa a finales del mes de noviembre próximo.

Rodrigo Rato tiene una oferta en firme de la caja catalana, primera entidad de ahorro española y titular del primer grupo industrial del país, para convertirse en vicepresidente ejecutivo de dicho holding después del verano, oferta que el ex ministro de Economía con los Gobiernos de José María Aznar ha aceptado, y que ha provocado su renuncia a seguir en Washington al frente del FMI una vez celebrada la asamblea anual del organismo, el próximo septiembre.

De acuerdo con fuentes de toda solvencia, la oferta le fue formulada hace ya muchos meses, muy probablemente antes incluso de las últimas fiestas de Navidad, hasta el punto de que, a primeros de año, el propio Rato recomendó a algunos amigos que tenían previsto viajar a Washington para rendirle la correspondiente visita, que lo hicieran “antes del verano, porque seguramente después ya no esté allí”.

La confirmación oficial de la noticia supondrá el segundo y formidable aldabonazo informativo en pocas semanas, después de que hace menos de un mes La Caixa anunciara el relevo en la presidencia de Ricardo Fornesa por Isidro Fainé, en un golpe de mano que cogió desprevenido a todo el mundo y que ha tenido la virtud de cortar de raíz las especulaciones que, en torno a la sucesión, habían surgido en ámbitos tanto financieros como políticos.

Fornesa, clave para el fichaje

En el nuevo reparto de funciones que enmarcó ese cambio, Ricardo Fornesa fue nombrado –en realidad fue confirmado, puesto que ya lo era- presidente de Caixa Holding, al tiempo que se apuntó el nombre de Marcelino Armenter como posible consejero delegado. De acuerdo con las fuentes, Fornesa, hombre cercano al Partido Popular, ha jugado un papel capital en el fichaje de Rodrigo Rato como nuevo hombre fuerte del holding en el que La Caixa ha apuesto todas sus esperanzas.

“La contratación de un hombre del perfil de Rodrigo Rato es una jugada perfecta para cerrar el círculo”, aseguran las fuentes. Para La Caixa supone contar a partir de ahora con el viento a favor y el impulso político de los dos grandes partidos españoles, PP y PSOE. El PP por obvias razones; el PSOE porque desaparece el riesgo que para Zapatero suponía la eventual incorporación de Rato a la política activa al lado de Rajoy. De acuerdo con las fuentes, “también Montilla está contento con el fichaje”, lo que permite suponer que el presidente de la Generalitat ha sido consultado al respecto.

El gran reto de la caja para este 2007

En La Caixa trabaja una hija del Rey de España. De modo que tutti contenti. La salida a bolsa de Caixa Holding se ha convertido en el gran reto de La Caixa para el año en curso. En ella figurarán empresas cotizadas que son líderes en sus respectivos sectores, caso de Gas Natural (35,5% en manos de La Caixa), Telefónica (5,1%), Repsol (12,5%), Abertis (20,3%) y Agbar (23,5%), además de activos no cotizados como Port Aventura (94%).

En el ámbito financiero y bancario, Caixa Holding cuenta con participaciones en el portugués Banco BPI (25%), Boursorama (19,7%), las filiales financieras InverCaixa Gestión (100%), Finconsum (55%), CaixaRenting (100%) y GestiCaixa (96,4%), a expensas de alcanzar un acuerdo con Fortis para incorporar también a la aseguradora Caifor (50%). La caja espera convertir el holding en vehículo de su expansión internacional a través de la adquisiciones de entidades financieras, estrategia en la que Rodrigo Rato está llamado a tener un protagonismo esencial.