Este Martes, en el Parlamento, en el debate sobre el Estado de la Nación, el último que se celebra antes de las próximas elecciones generales, Mariano Rajoy tiene su última oportunidad para explicarle a los españoles cual es su programa político de cara a una alternativa al gobierno del partido socialista., sumido en estos momentos en una de las situaciones más complicadas y críticas desde su llegada al poder hace poco mas de tres años.

Rajoy, que todavía en el Parlamento no ha explicado los contenidos de su alternativa al partido socialista porque se ha dedicado preferentemente a criticar la política antiterrorista y, poco mas, es la última oportunidad que tiene de hacer creíble su programa político a los españoles y a convencer a la opinión pública de que, realmente, hay una alternativa a la política que ha venido desarrollando a lo largo de estos tres años y meses el Presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.

El líder del Partido Popular que ha tenido todas las oportunidades para presentar a lo largo de estos años una moción de censura ( ha preferido que la censura se produjera en la calle y no en el Parlamento) contra la política de un gobierno que, según el, ha roto todos los consensos constitucionales (¿para cuando se reservan las mociones de censura?) tiene la ocasión en este debate sobre el Estado de la Nación, para presentar sus soluciones a lo que son los autenticaos problemas del pais:la situación económica y la competitividad, la inmigración, la precariedad de la vivienda, la seguridad ciudadana, la educación, el papel internacional de España, el futuro europeo, el desarrollo de los Estatutos de Autonomía…

Este martes se juega más el líder del Partido Popular, crecido por su triunfo en las elecciones autonómicas y municipales y autoconvencido por primera vez que puede ganar las generales que el Presidente del Gobierno. Rajoy, que ha estado todo el fin de semana estudiando papeles como si volviese a participar en el programa de Televisión Española “Tengo una pregunta para usted”, tiene una tarde difícil porque debe combinar su crítica de oposición al Gobierno (las política antiterrorista y las negociaciones con ETA serán inevitables que salgan en el debate a pesar del último Pacto de la Moncloa que se puede romper) con propuestas claras sobre los verdaderos problemas del país...

Su discurso es un discurso difícil porque no tendrá más remedio que combinar la dureza de la oposición, sin romper los débiles puentes que se establecieron en el último encuentro de la Moncoa, con el entusiasmo de las propuestas que, inevitablemente tendrá que hacer para que su discurso sea creíble.

El mismo discurso catastrofista de este último año (España se rompe, la conspiración del ll-M, el gobierno de rodillas ante ETA, el país aislado internacionalmente) no se sostiene si no va acompañado de propuestas concretas, de una alternativa creíble y de un programa de gobierno que, hasta ahora, la opinión publica desconoce.

Consciente, como ha adelantado “Estrella Digital” de que Zapatero ha dado orden de aparcar el futuro de Navarra (el acuerdo del partido socialista con Nafarroa Bai) para después del debate, Rajoy entrara a fondo en esa “traición” y se puede equivocar porque el acuerdo, que le puede producir todo tipo de problemas al partido socialista a nivel nacional, puede cambiar de signo. Ese es, por lo menos el deseo, de los socialistas más sensatos.

Este debate, que marca, de hecho, el inicio de la campaña electoral de las generales, puede suponer también la ruptura de ese precario acuerdo que se estableció en el ultimo encuentro en la Moncloa pero, también, le puede servir al líder del PP (condicionado por la sorprendente vuelta a España de Rodrigo Rato que ha cambiado todos los esquemas internos de Génova) como plataforma de lanzamiento para la próxima cita electoral de las generales.

Todo dependerá del tono, del contenido, del entusiasmo, del talante de su intervención. Una intervención difícil y decisiva para su asalto a la Moncloa.