-MILES DE PERSONAS EN EL EUROPRIDE 2007-
La marcha del Orgullo Gay, que cada año recorre las calles de Madrid en una cabalgata festiva y reivindicativa, se convirtió ayer en el centro de las celebraciones europeas del colectivo homosexual, bisexual y transexual. Este año Madrid se transformó en la sede del Europride 2007, es decir, en la capital europea del colectivo. Por este motivo, cerca de 200.000 extranjeros han llegado a la ciudad desde diferentes puntos del mundo, para sumarse a las celebraciones. También han llegado hasta la capital unos 250 autobuses de varias ciudades de España. La organización calcula que cerca de un millón y medio de personas han participado en la marcha.
Bajo el nombre de Europride se engloban todas las actividades que se celebran anualmente con motivo del Día del Orgullo Gay en una capital del viejo continente. El año pasado el festival se ubicó en Londres, mientras que en 2008 Madrid le cederá el testigo a Estocolmo.
Desde la Puerta de Alcalá y hasta la plaza de España, 42 carrozas participaron en la cabalgata con el recorrido más largo de cuantos se han celebrado hasta la fecha. La caravana arrancó a las 18.00 horas y llegó a su destino varias horas después. Los mensajes de la marcha presidida por los colores del arcoiris (la bandera de los gays, lesbianas, bisexuales y transexuales) tuvieron este año como objetivo la Iglesia católica y los países europeos que llevan a cabo políticas de discriminación por orientación sexual, como es el caso de Polonia. La cabecera de la marcha estuvo ocupada por la ministra de Cultura, Carmen Calvo, los secretarios generales de UGT y CCOO, Cándido Méndez y José María Fidalgo, el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares y el portavoz de Familia y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Madrid, Pedro Zerolo. Todos ellos avanzaron detrás de una pancarta con el lema ¡Ahora Europa! La igualdad es posible.
«Esta mañana muchos ciudadanos y ciudadanas se han manifestado libremente para pedir respeto a la libertad sexual», dijo la ministra, respecto a la concentración frente a la embajada de Polonia. Calvo calificó la actitud legislativa de los Kaczynski de «inconcebible desde el punto de vista de los derechos humanos, con el agravante de producirse en el corazón de Europa».
Frente a este caso, la ministra defendió la política del PSOE sobre el matrimonio homosexual: «El Gobierno ha dado un paso al frente haciendo leyes que amplían los derechos civiles de los españoles y que colocan a nuestro país en la vanguardia de la legislación por vez primera. Una Ley como ésta nos sitúa en una posición ejemplar».
A lo largo del recorrido de la marcha se pudieron ver pancartas de todo tipo, como Libertad, igualdad, laicidad, Ciudadanía, educa al talibán y Curas no casan con democracia. Además de los Kaczynski, el PP también fue objetivo de las consignas. La más coreada: «Rajoy, aprovecha y dilo hoy».
En el desfile de este año quedó patente que el Orgullo Gay es una máquina de vender, desde preservativos -una carroza estaba coronada por uno gigante-, hasta cosméticos, partidos políticos o, simplemente, cuerpos.
Una de las principales novedades de la marcha de este año fue la carroza exclusiva para Fangoria y las Nancys Rubias. Después de 13 años de asistencia al desfile, Alaska se mostró muy contenta de poder actuar en directo en su propio escenario móvil. La cantante expresó a este periódico su deseo de que se siga avanzando en la consecución de derechos: «Ojalá no tengamos que reivindicar nada y sólo vengamos a divertirnos. El éxito no está en la cantidad. Lo importante es que sigamos viniendo».
También defendió la importancia económica de todos los actos englobados en torno al Orgullo Gay: «En una sociedad capitalista, con la que estoy a favor y me siento muy cómoda, si tu cuentas como número, cuentas como todo. Que esto funcione, que la sociedad vea que existe, que los comercios estén contentos, que los hoteles estén contentos, es muy bueno».
Alaska recordó también a los que no pueden estar presentes en estos actos: «El número de países que podemos hacer esto divirtiéndonos es minoría frente al resto de la humanidad. También hay que recordar que en España no todo es Chueca, la gente que vive en una ciudad pequeña, lo pasa mal».
Bajo el habitual calor que suele presidir los orgullos madrileños, miles de personas vieron pasar el desfile: abuelas con niño, inmigrantes, disfrazados de todo tipo... Como cada año, los representantes del colectivo leather exhibieron sus cuerpos apenas cubiertos con sudor y cuero negro, como en la carroza de la tienda SR. Otro sector, el de los osos (gays grandes y peludos) fue también muy aclamado. Templos griegos, ruinas romanas, jaulas de locas, barcos piratas, patios flamencos o cabarés parisinos fueron los motivos escogidos para ambientar las carrozas.
Fue una tarde ideal para los cazadores de fotos, pues era dar un paso y encontrarse con instantáneas estupendas, como la de una niña de dos años al lado de un grupo de sadomasoquistas con bozal, o bien un oso con gorra de legionario o un hombre totalmente desnudo y pintado con los colores del arcoiris. Fue también una tarde para los fiesteros, pues la marcha se convirtió en una discoteca itinerante de principio a fin, dedicada sobre todo a la música house y a los himnos como I will survive (Gloria Gaynor) o A quién le importa (Alaska y Dinarama). El olor a gasolina se mezclaba con el del sudor y las pistolas de agua combatían el sofocante calor a chorro limpio. Sin embargo, el premio sorpresa de este año fue para la carroza de... ¡Moncho Borrajo!
Al final de la marcha, el presidente del Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid (COGAM), Tony Poveda, leyó en la plaza de España el manifiesto de este año y, a continuación, tuvo lugar un concierto con la actuación de Marta Sánchez, La Terremoto de Alcorcón y Locomía, entre otros grupos.
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