Vengo de tertulia, de Álvaro Ruiz de la Peña en La Voz de Asturias
Vamos a poner un poco de tertulia. Y como en las tertulias, hablemos de todo un poco, porque hay tantos temas y cuestiones sobre las que se puede hablar que lo que resulta chocante es que haya gente que nunca sabe qué decir o que no tiene opinión sobre casi nada. Esos seres anónimos, encuadrados en el tenebroso mundo del "no sabe, no contesta", personas huidizas que detestan el placer de la conversación, no saben lo que estimula la tertulia, el cruce de reflexiones, afirmaciones, discrepancias o sarcasmos entre un grupo bien forrado de opinión propia, sin mácula de pensamiento único, que es el único pensamiento intransitivo que no debería nunca ser tomado como tal.
Si yo estuviera ahora mismo de tertulia con los amigos, no dejaría de comentar la última estupidez de los hermanos Kaczynski, que tienen nombre de equilibristas del Circo Americano y que, en realidad -aunque parezca increíble- dirigen los destinos de Polonia actualmente, aunque no esté muy claro el lugar donde ellos quieren encaminar ese destino. Pues nada, que a los clónicos Lech y Jaroslaw les ha encantado la portada de una revista política de su país, Wprost (124.000 ejemplares), en la que los dos nenes aparecen mamando los pezones de la pobre Angela Merkel, fotomontaje que expresa cuáles son los verdaderos valores que defienden estos simpáticos gemelos.
Y para rematar la faena, el pequeño Jaroslaw ha llegado a afirmar que la Alemania actual es igual que la de los años treinta, en plena ascensión de Hitler al poder. Qué hay que hacer en esta vida para meter a un tipo en una jaula? Yo de noche tengo, a veces, pesadillas, en las que veo a estos gemelos como muñecos encima de la mesilla de noche, mirándome fijamente a los ojos, riéndose con una risa metálica de androides mientras me llaman comunista y maricón. Jaroslaw vive con su madre, que seguramente es la que le dicta la política contra los homosexuales y adversarios ideológicos cuando vuelve de comprarle los yogures del supermercado.
OTRA COSA que comentaría en la tertulia es la fascinación que me produce ver en las fotos de los periódicos hablar a Zapatero con Blair y Sarkozy, muertos de risa, seguramente porque les hace gracia no entender absolutamente nada de los que se dicen entre ellos. Porque, vamos a ver. Si Blair no habla ni sílaba de castellano y Zapatero no habla ni palabra de inglés, en qué coño se entienden. Si Sarkozy chapurrea el español como los indios toltecas y Zapatero no habla francés, como logró demostrar en el mitin de Toulouse cuando acompañaba a la Royal, en qué coño se entienden Sarko y Zapa. Misterio.
Otra cosa que comentaría con mis amigos de tertulia es el sarpullido que me invade la piel con cada nueva noticia de Paris Hilton (podían haberle puesto de nombre AC Forum Hilton y sería exactamente igual de idiota). Las noticias sobre ella son de este jaez: "La madre de Paris Hilton le da huevos revueltos para desayunar, al salir de la cárcel", "Paris Hilton va a escribir sus memorias, en las que relata su experiencia en la cárcel", y se convertirán en un best-seller porque el número de cretinos con capacidad adquisitiva es sobrecogedor. "Paris Hilton duerme en posición fetal en la celda de la cárcel", "Paris Hilton sale de la cárcel haciendo la señal de la victoria", "Paris Hilton promete no volver a beber mientras lleva el carrito de la compra con los regalos de cumpleaños de su papá", etc, etc, etc. Y pensar que Cándido y Morala siguen en prisión mientras la Palace Hilton habla de lo supermal y lo superagobiante que lo pasó en la supercelda!
Para cambiar de tema -ya se sabe que una buena tertulia toca muchísimos palos de conversación- hablaría también de los sueldillos de los concejales y funcionarios de confianza del partido popular. El señor Mortera 73.000 euros del ala, el señor Caunedo 73.000 euros de vellón, la señora Pérez Espinosa 73.000 euros de cló-cló, el jefe de protocolo 70.000 euros o parecido. El doble de los que gana un docente de universidad, mucho más de los que gana un jefe de servicio del hospital general de Asturias o un catedrático universitario o un investigador del Consejo o un juez o un ciclista del Saunier Duval. Y encima hay que aguantar que hablen de lo austeros que son. Cuando uno dice estar al servicio de los ciudadanos no parece muy congruente ganar mucho más que la media de esos ciudadanos. Menos mal que hay alcaldes, como el de Noreña, que se rebajan el sueldo un 30% con respecto a la legislatura anterior, evitando el sonrojo que producen otros casos.
Otro tema de conversación con los amigos, alrededor de una buena botella de Rueda, sería el de la verbosidad del señor Cañizares, arzobispo de Toledo, porque el arzobispo si quiere hablar de temas civiles hablará como señor y no como monseñor. De temas tan civiles como la educación, el compromiso social, el respeto a las ideas del prójimo, el odio a las guerras (sigo esperando una nota, aunque sea breve, de la conferencia episcopal condenando las matanzas de Irak, por ejemplo), el rechazo de las drogas, la condena de los malos tratos, el amor al estudio y el valor de la responsabilidad y la disciplina como armas de la juventud. A esto se le llama adoctrinamiento? a esto se le llama incitar al "mal"? Que nos pongan otra botella.
Álvaro Ruiz de la Peña. Profesor de Literatura en la Universidad de Oviedo.
