ÁLVAREZ Areces ha dado a conocer su opinión sobre la formación del próximo gobierno, que, según el presidente en funciones del Principado, debería ser un calco de lo conocido en el anterior mandato, con las dos consejerías de IU y el resto para el PSOE. Los dirigentes de IU ven insuficiente la oferta de Álvarez Areces y consideran que la Consejería de Justicia tiene poco interés político, una vez realizado el traspaso de competencias.

La propuesta del presidente del Principado es un paso más en el guión continuista dictado para esta legislatura: el mismo reparto de escaños, los mismos líderes políticos, el mismo discurso y los mismos agentes sociales mandando señales de humo para abordar el pacto social en otoño. Lo coherente es repetir las consejerías y cuando llegue la formación del Ejecutivo rescatar la alineación del anterior mandato, aunque algo retocada para hacer frente a las bajas por abandono de la actividad, como es el caso de Laura González. La norma es el inmovilismo, porque la novedad es peligrosa.

A IU le parece insuficiente lo que le ofrecen y tiene razones para sentirse insatisfecha. Por los votos alcanzados y el consiguiente reparto de escaños no le tocan más consejerías de las que tuvo hasta ahora. Tampoco es serio decir que determinado servicio o parcela administrativa deja de ser interesante una vez que se realizó el correspondiente traspaso de competencias. El problema es otro. La negociación del Gobierno de coalición se organizó sobre programa y consejerías. En la cuestión del programa, a IU le tocó ceder, ya que había hecho previamente unas peticiones desorbitadas. Los socialistas son los primeros interesados en disimular el recorte de expectativas de IU para no humillarlos gratuitamente. El manual del pacto enseña que ninguna de las partes puede ganar por goleada. Si el programa del futuro gobierno es el de los socialistas, con algunos matices e indefiniciones, y si IU no mejora su cuota de poder institucional, las posibilidades de vivir una legislatura relajada se verán comprometidas. En el permanente debate interno de IU alguien alzará la voz para decir que se cedió mucho con el PSOE, y los consejeros tendrán que escenificar sus diferencias con el presidente Areces.