EL EXPERTO
El futuro inmediato se presenta complicado de pronosticar en los mercados de valores. Su comportamiento continúa muy supeditado al escenario macroeconómico que se descuente en cada momento para EEUU. En las últimas semanas, la coyuntura económica estadounidense ha mejorado sensiblemente al aparecer indicios de recuperación y mostrarse la inflación controlada. Aunque este escenario aleja la posibilidad de que los tipos de interés vayan a bajar en el corto plazo en este país (unido a que seguirán subiendo en la Eurozona), creemos que los mercados se lo han tomado bien. La corrección de los bonos a largo y el aumento de sus rentabilidades, que han hecho que la curva de tipos en EEUU vuelva a normalizarse, reflejan también este hecho.
Aun así, persisten factores de incertidumbre que pueden lastrar la evolución de la renta variable: «la bomba de relojería» que representa el mercado bursátil chino; el incremento del precio del petróleo y el crecimiento por encima de la inflación de los salarios en Occidente, que podría acelerar la subida de tipos.
Creemos que las bolsas mantendrán su actual tendencia alcista de fondo hasta final de año aunque seguirán los sobresaltos en forma de correcciones puntuales. No obstante, e independientemente de lo que ocurra este año en las bolsas, pensamos que el final del ciclo alcista está relativamente cerca, y que precederá a la ralentización del crecimiento económico mundial. Por ello seríamos prudentes a la hora de invertir en renta variable, no manteniendo en ningún caso más del 50% de nuestra cartera en este tipo de activos.
Juan José Fdez.-Figares es jefe de Análisis Link Securities SV.
© Mundinteractivos, S.A.

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