EL OYENTE
Muchos necesitan un reciclaje urgente en ética profesional.
Un cámara de la agencia Efe graba sin permiso una conversación privada de Mariano Rajoy en la Cope y los telediarios de más audiencia de La Sexta y de Cuatro la emiten como la gran primicia de la jornada.
¿Fue un despiste técnico, como aseguran los responsables de Efe, o una decisión consciente para desprestigiar por enésima vez al líder de la oposición y demostrar que no actúa de buena fe en sus contactos con el Gobierno?
Los fontaneros de la desinformación y la propaganda de Moncloa quitan y ponen a su antojo tertulianos en los contados programas de opinión que quedan en la casa y, según me comunicaron el viernes, han decidido prescindir de Fermín Bocos en las noches de Radio 1 a partir del verano.
Era demasiado imparcial, demasiado independiente, demasiado neutral y, para gusto de los fontaneros, demasiado crítico con el Gobierno. Con su salida, RTVE pierde a uno de los mejores periodistas que quedan en Prado del Rey.
RNE fue la única de las grandes cadenas que emitió íntegramente el jueves el acto conmemorativo de las primeras elecciones libres de 1977. ¿Cómo se entiende que todas las privadas rompan su programación para emitir en directo partidos de octavos, cuartos o semifinales del fútbol europeo y no lo hagan para emitir las palabras más importantes del Rey en muchos años?
El miércoles Emilio Murcia, letrado de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), la única acusación popular personada en el juicio del 11-M, denunció ante el tribunal los graves defectos de la instrucción, la rapidez inusitada con que se destruyeron las principales pruebas materiales, la actuación de los peritos oficiales y las continuas descalificaciones de todo el que no comulgue a ciegas con la versión oficial.
En la línea de ABC y El País, la mayoría de los tertulianos de la Ser y de Punto Radio cantó otra victoria de su teoría de la conspiración. «La AVT concluye que en este juicio hay grades ausentes y el juicio debe continuar», tituló EL MUNDO.
En la Cope, el director de este periódico, Pedro J. Ramírez, que jamás ha atribuido a ETA el 11-M por mucho que repitan lo contrario los coros enemigos, volvió a explicarlo: «Lo que Murcia ha dicho es que ni en la vista oral ni en la instrucción ha aparecido nada que demuestre la autoría de ETA. ¿Por qué? En parte, porque no se ha investigado en esa dirección. Yo nunca he dicho que ETA tuviera que ver con el 11-M, pero ¿por qué, de todos los callejones de España, ETA fue al callejón de Trashorras a coger un coche para un atentado? ¿Y cuál era la actividad de El chino en el País Vasco, donde pudo campar por sus respetos pegando tiros?».
© Mundinteractivos, S.A.

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