La nueva presidenta de la Asamblea de Madrid, Elvira Rodríguez, tenía ayer su corazón dividido. Una parte estaba en el hemiciclo, adonde fueron sus padres y sus hermanas, y otra en la Ciudad Universitaria, donde sus hijas se examinaban de selectividad. La Cámara tuvo afluencia de políticos y sindicalistas, pero menor a la de otras ocasiones. Eva Durán, número cinco de la lista municipal del PP, encabezaba la representación del Ayuntamiento. Es esta concejala, ya histórica en Vallecas, mujer disciplinada y nunca se le escucha un reproche contra su alcalde o el equipo de gobierno. Pero algunos de sus compañeros no niegan el enfado de muchos por la falta de promoción de ediles cercanos a Esperanza Aguirre y la progresión de algunos de los que apoyaron a Manuel Cobo/Ruiz-Gallardón en el famoso Comité Regional. Oscar Iglesias no se perdió la sesión, al igual que dos de los alcaldes que están en la Gestora del PSOE, el de Villalba, José Pablo González, y el de Fuenlabrada, Manuel Robles, que quisieron estar con los suyos en el duro momento de la derrota. Algunos aún recordaban con rabia el tamayazo de hace cuatro años.

Los sindicalistas Javier López y José Ricardo Martínez esperan que el nuevo Ejecutivo no olvide que debe gobernar para todos los madrileños. En el caso de José Ricardo Martínez, ya ha mantenido contactos telefónicos con la presidenta después del duro enfrentamiento entre el Gobierno y UGT. El nuevo presidente de los empresarios madrileños, Arturo Fernández, no hacía más que invitar a su toma de posesión, prevista para hoy en la patronal CEIM.

Al PP tampoco le faltaron algunos alcaldes. Esteban Parro (Móstoles), Raúl López (Coslada) e Ignacio García Vinuesa (futuro de Alcobendas) fueron algunos de sus representantes. Estuvo en la tribuna el portavoz del PP en el Senado, Pío García Escudero, y el defensor del Menor, Arturo Canalda. La mayor parte de los diputados parecía que iban a una boda, con trajes elegantes ellas y ellos. Cuando terminó la sesión, Esperanza Aguirre salió rodeada de sus fieles. El PP había tomado el pasillo largo de la Asamblea. La izquierda (PSOE e IU), el córner cerca de la salida. La presidenta caminó en busca de alguien. No lo encontraba y salió de la zona de la derecha para buscar al diputado en el área que ocupaba la izquierda. Estaba apartado. Lo encontró con unos cuantos fieles. Aguirre saludó afectuosamente a Rafael Simancas, su rival en los últimos cuatro años.

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