Crisis en el PSOE

La primera decisión orgánica que tomará el PSM es aumentar el número de votantes para el Congreso Extraordinario que celebrará en julio

Si se puede, se multiplicará por dos. Dependerá de los censos y se ajustará a los estatutos. Pero la primera decisión de carácter orgánico, que puede afectar al Congreso Extraordinario de julio, es que la Comisión Gestora quiere aumentar sensiblemente el número de delegados.

La decisión ha sido ya anunciada a varios miembros de la dirección del Partido Socialista de Madrid (PSM), en la clave de que será el Congreso más participativo y con mayor número de miembros de su historia.

Las cifras que se manejan es que si en el anterior Congreso del PSM hubo cerca de medio centenar de delegados, ahora se quiere rondar el millar, y la decisión será adoptada previsiblemente hoy por la Comisión Gestora. No obstante, ajustándose a los datos, el incremento rondará el 40%.

Cuando se le pregunta a algún miembro que apoya la candidatura de Tomás Gómez si esto tiene otra lectura política que la participación, responde sin pudor: «Sí, claro».

La lectura podría ser que a mayor participación, menos familias o menos sectores. O, por decirlo más claro, irán bastantes más que los de siempre, cuyo voto siempre puede estar menos teledirigido, como decía el otro día Joaquín Leguina frente a la actitud de Ferraz.

Lo cierto es que Cristina Narbona comunicó ayer, comedidamente, a ciertos dirigentes del PSM que su actitud es abrir el abanico en número de delegados, y nadie puso el más mínimo reparo.

Eso sí, Narbona lo hizo después de tomar las primeras decisiones con guante de seda, contentando a guerristas y simanquistas, aunque menos al pujante sector que propone la candidatura de Tomás Gómez.

La Gestora aprobó que Francisco Cavaco (sector guerrista) y Elena Almazán (sector simanquista) fuesen a la Mesa de la Asamblea.

Ambos nombramientos sentaron muy mal en el entorno de Tomás Gómez. Primero, porque el domingo se hablaba de Pedro Sabando en lugar de Cavaco -aunque el líder guerrista es aceptado-, y porque a Almazán no gusta nada en este sector.

Lo mismo ocurrió con los portavoces a la Asamblea, Matilde Fernández y Andrés Rojo, de cada sector antes mencionado, respectivamente.

En el Ayuntamiento, Pilar Gallego será la portavoz, y Oscar Iglesias pasa a ser portavoz adjunto y secretario general del grupo municipal socialista.

La primera lectura es que guerristas y simanquistas van tomando posiciones frente a la primera opción política que ha surgido de cara a liderar el PSM.

No obstante, de fuentes de la gestora y de distintas familias se consideran todos estos nombramientos de carácter provisional, y será la Ejecutiva Regional que salga del Congreso de julio la que recomponga el organigrama.

Mientras tanto, los sectores políticos siguen moviéndose de cara a un Congreso Extraordinario para el que resta poco más de un mes.

El guerrismo sigue sin ver a Tomás Gómez, aunque no todos sus miembros.

De momento, José Acosta hace lo de siempre, hablar con todos, apuntar y, cuando toque, tomar una decisión política.

Todo indica que el guerrismo tendrá su candidato, pero aún faltan muchos días para eso y, en primer lugar, hay que ajustar posiciones.

Narbona, de momento, habla con todos, intentando conciliar sus primeros movimientos, sabiendo que ya vendrán las decisiones más difíciles y polémicas.

Lo que parece una apuesta seria y cerrada es la de Tomás Gómez. Sus apoyos parecen firmes, aunque fuentes cercanas al alcalde de Parla admiten que deben sumar todavía entre un 20% y un 25% más de respaldo para buscar su objetivo: que sea el único candidato.

Esto, dicen, no parece difícil, y ya han tocado a José Ricardo Martínez -secretario general de la UGT de Madrid- y a sectores del guerrismo y del simanquismo, no muy afines con sus respectivos líderes.

Si esos apoyos se confirman, y no salen nuevos candidatos, la apuesta es que se consolide esta opción en solitario.

No obstante, todo indica que en las próximas semanas aparecerán nuevos candidatos a la Secretaría General del PSM, en un carrera por intentar colocarse de cara a llegar a un pacto en el último momento con el sector mayoritario.

De hecho, corren las invitaciones por sms para acudir a las respectivas presentaciones de candidatos, aunque todavía sin fecha decidida y sin concretarse.

Es decir, se buscan apoyos o complicidades, para medir fuerzas, pero la disputa esta vez será muy distinta a la del año 2000, y muchos lo saben.

© Mundinteractivos, S.A.