Vicente Álvarez Areces no desperdicia ninguna oportunidad política, y este sábado, a la salida del Comité Federal del PSOE celebrado en Madrid por la mañana, el presidente asturiano no perdió la ocasión de colocarles a los periodistas presentes en las ruedas de prensa montadas por los asistentes a la reunión -cada barón y cada barona la suya-, un mensaje muy concreto, sobre lo que el PSOE y el número uno del ejecutivo en funciones en Asturias, presentan ya como toda una crisis del PP regional, aprovechando a fondo los ecos de la reunión promovida por Juan Morales en Siero, a la que el diario La Nueva España dio carta de naturaleza, mientras airea las estrategias de Gabino de Lorenzo, Pilar Fernández Pardo, Isidro Fernández Rozada y Alicia Castro, obligados a dar la cara, cada uno en el papel que le toca, ante la injustificable huida de Ovidio Sánchez, que se fue a tomar el sol a exóticas tierras, sin comparecer ante la opinión pública para hacer lo que tenía que hacer, dejando a la ciudadanía atónita ante tan gran desparpajo y rampante irresponsabilidad.

No habla Areces, lógicamente -de tonto poco-, del conflicto interno de IU, que produjo graves enfrentamientos de los que se han derivado unas diligencias penales que afectan a los más importantes dirigentes de ese partido -de eso está prohibido hablar-, ni por supuesto de la durísima negociación a la que se enfrentan las direcciones de la coalición y el PSOE, pues una vez cerradas las candidaturas municipales por un acuerdo de ámbito nacional del que aquí no se informa, el margen de negociación para el gobierno de la comunidad autónoma es mínimo.

Izquierda Unida, con sus desastrosos resultados electorales en las principales ciudades del Principado, necesita situar a mucha gente en la administración, pero fundamentalmente, lo que necesita de manera más perentoria, es colocarle al PSOE un acuerdo creíble sobre la "oficialidad del asturiano", único compromiso electoral que les podría compensar de los dos asuntos que a su vez necesitan hacerles tragar los socialistas a ellos a toda costa: la construcción de la incineradora de Serín y del embalse de Caleao, dos compromisos adquiridos y cerrados, que se han aplazado hasta el comienzo de esta legislatura, para darle aire a la gente de Gaspar Llamazares -y que ahora no admiten más dilación- después de haber hecho tragar a sus socios de Los Verdes el Plan del Gas -mientras lanzan a Francisco Garrido en el Congreso, que es el que siempre da la nota surrealista-, que incluye la construcción de la regasificadora del Musel, los ciclos combinados de Tamón, La Pereda, Aboño y Lada (que son los que van marchando), así como las líneas de alta tensión que cruzarán Asturias de este a oeste y de norte a sur, junto con la red de gasoductos que conducirá el gas licuado a las plantas transformadoras.

Esto de la información es como el agua. Se canaliza, se intervienen las corrientes con acequias, compuertas, canales y represas, y así cada molino lleva su agua a donde le conviene. En tal situación, la salida por el foro de Ovidio Sánchez, su fuga, crea la situación ideal para que Areces consiga un manto de silencio sobre todos los asuntos que podrían enturbiar su negociación, y los mecanismos de los que dispone para lograrlo son perfectamente conocidos, por lo que respecta a la prensa y los medios de comunicación privados. Pero lo que es ya un auténtico escándalo es su manipulación de los públicos.

La página Web de la TPA, la televisión pública que maneja a través de sus propios, es todo un compendio. Las declaraciones de Areces a la salida del Comité Federal se convierten en un notable modelo del manualillo del manipulador, para provocar una noticia que corra por las agencias, en la que en principio él se niega a valorar el conflicto que aflora en la prensa de la mano de Juan Morales, para a continuación lograr el titular perfecto, que encabezaba el sábado las noticias de Asturias en su televisión cortijera: "Areces cree "obvio" que hay crisis en el PP Asturiano", un titular al que sigue este párrafo inolvidable:

El presidente del Principado en funciones, Vicente Álvarez Areces, ha afirmado que, tras los resultados electorales del 27 de mayo, "es obvio que hay enfrentamientos y discrepancias en el seno del PP que están aflorando públicamente". Preguntado por la posibilidad de que el PP asturiano sustituya a su presidente, Ovidio Sánchez, Areces comentó que, "efectivamente, parece que el PP va a renovar a sus cuadros directivos", aunque precisó que ésa es una cuestión que no le compete.

Si no le compete, ¿por qué habla de ello?, si no le compete, ¿por qué semejante titular en su aparatito?, si no le compete ¿por qué dedican tanta atención desde la RTPA a la reunión de Morales en Siero, a la vez que mantienen colgadas unas declaraciones de Sánchez de una semana antes. En fin, son cosas evidentes que no merecen más comentario y estando como están de manipuladas hasta las cachas todas las televisiones públicas, nadie esperaría que no lo estuviese ésta, la caja tonta que tan cara pagamos todos los asturianos.

La cuestión es otra. La cuestión que realmente nos preocupa, a quienes queremos que en Asturias haya una oposición, es si al tremendo error de Sánchez escapando como el gran Houdini de sus responsabilidades, va a seguir -tal y como parece- una gran campaña de desestabilización del partido de la oposición, con todos los medios de comunicación alentando las operaciones de Morales y de los genios del centro de inteligencia de Manuel Pedregal, picando en todas las trampas que les van a tender desde Santa Teresa, a lo largo de estos días, en el proceso de negociación entre el PSOE e IU para formar gobierno.

El PSOE va a intentar llevarse a IU por delante -lo necesita- con su opción "irrenunciable" por la "oficialidad" -opción irrenunciable a la que ya renunció en la anterior legislatura- a la vez que no va a querer renunciar a su vez, como decíamos, a sus aspiraciones verdaderamente irrenunciables: el embalse de Caleao y la incineradora de Serín. El pulso ahí es de órdago, pues los unos tienen el pescado vendido y los otros no pueden vender ya ni una sardina más, sin que salgan corriendo los últimos inocentes no liberdos que les quedan.

Un PP destrozado, noqueado y enredado con la mermelada de Morales, es el interlocutor perfecto para conseguir tener más fuerza frente al grupo de desesperados que encabeza IU. Y en semejante dilema, el caso es que los asturianos no tenemos a nadie -o casi- que nos pueda defender del proyecto que en definitiva alienta tras este "pacto de gobierno", una vez que todo el mundo reconoce que el "ladrillo" está en crisis, que no es otra cosa que enchufarnos a toda costa el embalse de Caleao y la incineradora de Serín, al igual que ya nos enchufaron la regasificadora y toda su corte celestial de instalaciones depredadadoras. ¿Lo lograrán? Parece un destino inevitable, que seamos el gran basurero de España.

Volviendo locos a los ya poco estables dirigentes conservadores, potenciando sus cismas y lanzándoles las más insospechadas tentaciones, tienen casi todo el camino realizado; lo siguiente es conseguir que Izquierda Unida se baje los pantalones -que ya tiene en los tobillos- en lo que son sus últimas y patéticas banderas.

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