EL APUNTE

Desde que EL MUNDO descubrió que la Fiscalía estaba investigando las denuncias contra una guardería de Barcelona a causa de los malos tratos que recibían sus alumnos, las sorpresas se han ido acumulando. Dos de esas incertidumbres las desvelamos hoy. La primera, la madre de la hija que fue pinchada por la coordinadora de los niños de Infantil con un tenedor en la mano da por buena la acción de la profesora, al «considerarlo correctivo», ya que su hija se lo había hecho a otros con niños. O el comentario de un ex alumno con más de 20 años que al leer la noticia envió un correo electrónico a su madre para decirle que de leer EL MUNDO se daría cuenta de «que no te engañaba sobre lo que pasaba en el colegio». Pero no acaba ahí el listado de sorpresas. A pesar de que existe una investigación iniciada por la Fiscalía y por el Síndic de Greuges, las llamadas de padres defendiendo a la dirección del colegio a este diario se han repetido durante estos dos días. ¿Es posible que existan padres que acepten una educación por encima del umbral de disciplina exigible? No me negarán que todo es muy extraño.

alex.salmon@elmundo.es

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