AQUI NO HAY PLAYA
Algunos capullos se han marchitado o no han retoñado, pero la ciudad ha podido por fin abrazarse a la primavera. «¡Oh, Dios! -ha exclamado de pronto el peatón- No me diga que va a hacer usted una columna cursi. Lo que nos faltaba». «Ayer era el día del Medio Ambiente -le respondo con un punto de indignación ante su crítica -, y salvo la sutil alegoría del principio, que no sé si usted habrá captado, creo que es el momento de hablar de otras cosas distintas a la fiebre poselectoral». «De arbolitos y esas cosas, entonces» -me ha soltado cachazudo- «Como la baronesa». «¡Pues sí, qué pasa!», le he replicado con la sangre hirviendo. «El que sea usted tan castizo y urbano no le da derecho a despreciar uno de nuestros más preciados tesoros. Y en cuanto a la baronesa, puede usted decir lo que quiera, que los árboles del Paseo del Prado al final se quedan donde estaban».
Al verme con el rostro encendido, el peatón se ha echado de pronto a reír. «Con qué facilidad entra usted al trapo, buen hombre» -ha conseguido decir cuando las convulsiones se lo han permitido-. «¿Pues no voy a estar yo orgulloso de vivir en la ciudad con más espacios verdes de Europa?» Le he mirado con desconfianza, porque con él nunca se sabe, pero se ha inclinado sobre mí para añadir: «Aunque yo creo que ese dato está un tanto amañado porque me da que han incluido la Casa de Campo y hasta el Monte de El Pardo». «De todos modos -le incito-, no podemos quejarnos de nuestros parques ni del privilegio de tener fauna salvaje a escasos kilómetros de la Puerta del Sol». «Ahí le doy a usted la razón, aunque los primeros ahora cierren por las noches y la fauna sea mutante». «¡No me diga!» «Como se lo cuento. ¿Alguna vez ha oído hablar usted del cerdalí? Es el resultado del cruce entre el jabalí y el cerdo; en este caso, la cerda de granja. Los montes (no muy lejanos) están llenos de ellos y amenazan con convertirse en una plaga». La noticia me ha dejado asombrado. Estamos rodeados de monstruos. Y algunos no llevan capucha. «Así es», ha convenido el peatón, y luego nos hemos dado un abrazo y nos hemos ido a pasear.
© Mundinteractivos, S.A.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados