CLÁSICOS DE CAMPAÑA

Llamó la atención el genial Monzó sobre la utilización obsesiva del adjetivo nou en la campaña de Jordi Hereu. Nuevo Colón, Nuevo Ajax. No sabemos si Hereu lavará más blanco, pues, en el tiempo que lleva de alcalde, heredando de Clos, no se han percibido cambios significativos en la ciudad. Por el momento, le ha bastado con eliminar las tres primeras letras de la palabra "novedad". La "novedad" de Hereu es su "edad". El sesentón Xavier Trias no es un anciano (nueve años más que Sarkozy, saludado en Francia como un político "joven"), pero, borrando su rostro del cartel electoral, parece rendirse. Acepta que la juventud es un divino tesoro político contra el que no puede luchar.

Trias y Hereu son dos buenos candidatos. Si hubieren pugnado por alcanzar la alcaldía cuerpo a cuerpo, sin mediación de la herencia, la batalla no se daría por ganada y habría suscitado interés participativo. Un candidato que salta al ruedo electoral, a pecho descubierto, sin ventajismo, ¡eso sí habría sido una verdadera novedad juvenil! Y un buen incentivo para los jóvenes, que no pueden asaltar tan fácilmente los buenos empleos a la manera de Hereu, por transmisión patrimonial. Faltaba un clásico catalán para cerrar esta serie. Ahí está J. V. Foix, poeta de Sarrià, arcaico y vanguardista a la vez, enamorado de lo viejo, fascinado por lo nuevo. En uno de sus sonetos, describe el ímpetu juvenil. Bucear entre corales, hundirse la nieve de los picos, combatir a los lobos y a los brujos, galopar sin descanso, arriesgarse en tierra y mar, en el amor y en el arte: "i caure als trenta-tres, com Alexandre!".El valor y el ímpetu de Alejandro el Magno sintetizan míticamente la fuerza indomable de la juventud. No es imaginable a Alejandro jugando a conservar una alcaldía con ventajismo. El atractivo de la juventud es su capacidad de arriesgarse. Se pueden conservar perfectamente las alcaldías jugando con ventajosas herencias. Pero así no se conquista un reino propio. Ni se anima a la juventud a compartirlo.