Cómo es posible que ningún politólogo, entre los muchos que proliferan por estos andurriales, haya reparado en que el hecho diferencial astur en esta campaña autonómica es, por definición, la bicefalia? Areces y Javier Fernández, Ovidio y Gabino, Iglesias y Valledor, Marqués y Sánchez Vicente. Lo único susceptible de matización sería el dúo Ovidio/Gabino, ya que este último no se presenta en la lista de su partido al Parlamento asturiano. A pesar de ello -lo decíamos ayer- comparece como compañero inseparable del muy carismático señor Sánchez.

En lo que se refiere a IU, el señor Iglesias está políticamente marcado por haber sido el primer cabeza de lista de su partido por Asturias que no consiguió escaño en Madrid. Con él, esta tierra pierde el legendario escaño comunista de Pasionaria. Pero, ¿es comunista don Jesús? No hagamos preguntas impertinentes. Si en Madrid no hay sitio, o si, en todo caso, la plaza está dudosa, en Asturias la tiene, en principio, asegurada, acaso con Consejería añadida. ¿Fagocitará a Valledor? No es descartable. La bicefalia, también en IU, pone de relieve las luchas por el poder en el seno de los partidos. IU tiene que hacerle sitio a Iglesias en el Parlamento asturiano, porque no tuvo el suficiente respaldo de la ciudadanía en las elecciones generales de 2004. Así de claro y así de crudo.

En el caso del PSOE, cabe colegir que Javier Fernández, con muchos titubeos, decidió no seguir la senda, como había hecho hasta ahora, de Martínez Noval. Se queda aquí, según cabe colegir, como marcador número uno de Areces, presto a tomar el relevo para la próxima confrontación. Si surgen imponderables, se pueden improvisar otras cosas. Pero de momento tiene asegurado el puesto de mando de su grupo parlamentario en Asturias.

En el caso del PP, si don Ovidio no logra la mayoría absoluta, empeño, aunque no imposible, sí bastante difícil, habría que preguntarse cómo reaccionará la cúpula de su partido, máxime teniendo en cuenta que es posible que a partir del 27 de mayo el señor Sánchez prepare su mudanza política al Parlamento europeo en pago a los servicios prestados a la formación conservadora. Cabe conjeturar que Gabino, desde su atalaya ovetense, dirigirá la orquesta pepera, siempre que Cascos no regrese a la política, retornando a sus orígenes astures, camino de convertirse en el Fraga de estos pagos. Cascos es al PP astur lo que Godot a Beckett.

En cuanto a la coalición entre los partidos de los señores Marqués y Sánchez Vicente, a priori no parece que se las puedan prometer muy felices, ni siquiera es descabellado cavilar que no consigan representación parlamentaria. Es llamativo que se unan dos políticos que protagonizaron rupturas sonadas en los partidos a los que pertenecieron. Contrariamente a lo que suele ser norma, las máximas posibilidades de que esta coalición perdure vendrán dadas en orden inversamente proporcional a los resultados que se obtengan. Si la coalición alcanzase mucha presencia electoral, no cabría aventurarle larga vida. Así parecen anunciarlo las trayectorias de estos dos ciudadanos.

En 2007 se consolida la Asturias bicéfala. Que se pronuncien al respecto augures y sibilas.

P. D.: En el Diario metafísico anterior, los duendecillos hicieron de las suyas. Su malignidad llevó a que sobrase una tilde y faltase una coma. Dice: «Papá Gabino sacó proteico su lista electoral». Y debería decir: «Papá Gabino, saco proteico su lista electoral». ¡Los muy tunantes!