ELECCIONES 27M / La contracrónica / DEPURADORA MUNICIPAL

A estas alturas de la campaña, ya tendríamos que haber desenmascarado a los candidatos. Sabemos que los hay con más morro, otros tienen más barra, proliferan las cabezas duras, y alguno ha hablado de jetas; Jordi Hereu cuenta con un buen par de narices. Lo dice una señora de Esplugues en el Pavelló de la Mar Bella, antes de que empiece el mitin central de campaña. Al entrar, le han dado un póster con el rostro del alcaldable socialista, y comenta que es el más guapo de los tres que intervendrán hoy, incluso más que Zapatero. «Creo que lo que le fallan son los ojos», añade, y pone una mano sobre la foto para tapárselos.

En pantalla, algunas figuras reconocidas y anónimas van dando sus impresiones sobre el candidato. Es una grabación. A Pepe Rubianes, por ejemplo, le gusta que sepa distinguir un pimiento morrón de un pimentón. Y Rosa Andreu dice que es como un osito que se llevaría a casa, y que es «limpio y trabajador». Qué raro es compararlo con una bayeta.

Me acerco a una mujer y le pregunto si votará a Hereu. Contesta: no. Luego: sí. Después: «No sé, es que de eso se encarga mi marido, que es quien lleva los papeles en casa». Es la segunda vez que me pasa esto; espero que sea porque he tropezado dos veces con la misma interlocutora. Cuando me doy cuenta, están repitiendo las impresiones grabadas de las figuras reconocidas y anónimas de hace un rato. La de Rubianes, la de Rosa Andreu. Entre lo del «osito» y ver de nuevo lo mismo, empiezo a sentirme como en un capítulo de los Teletubbies.

Por si fuera poco, el niño que presentaba el Sputnik sube al escenario y promete que aquí va haber mucha fiesta y poca política.Aparece una comparsa de cabezudos (en la que echo de menos el que sale en el cartel de Hereu), y luego una colgada hace cosas raras con unas sábanas rojas suspendidas del techo. Cuando empiezo a preguntarme en qué circo me he metido, Pepe Montilla sale a la pista. Su primer número consiste en recitar a Salvat Papasseit.¿Será posible que haya dicho que «quien pierde los orígenes pierde la identidad» sin haberlo leído en ningún sitio? Luego le da las gracias a Pasqual, a quien, en pantalla, la broma no parece hacerle gracia. El president habla y habla, con los ojos fijos al frente. Entonces es cuando descubro la chuleta en el autocue.

Montilla lee que es irresponsable confundir el tema de la inseguridad con el de la inmigración. Y acto seguido lee que la policía catalana es buena, y que él le da todo su apoyo. Creo que se ha saltado alguna línea, porque no entiendo la relación entre los recién llegados y los Mossos d'Esquadra. Montilla lee que los Mocossos están sufriendo el asedio de la derecha, pero que en realidad están actuando muy bien. Y me vienen a la cabeza las imágenes de la comisaría de Les Corts, y el kubotan, y el enfermo mental al que mataron en Malgrat de Mar, y el detenido que también murió en Badalona, y creo que por fin he descubierto qué idioma habla el president.

Cuando L'Hereu salta al escenario, vuelvo a ponerme de buen amor, porque lo primero que suelta es: «No sabéis lo mucho que os quiero».Desde luego que no. En las gradas, las señoras agitan banderolas y la foto con la faz del socialista. Este hombre tiene muchas caras, me digo, pero siempre pone la misma. Él aboga por el mundo de la cultura y, al mencionarlo, la cámara enfoca a Judith Mascó; la modelo aparece en la gran pantalla. Luego confiesa que no sabe cómo los del PP se atrevieron a llevar a Acebes a una ciudad que el secretario general popular considera «sucia e insegura».E intenta invitarle a que pase en Barcelona un par de horas para que... su público abuchea y se opone rotundamente.

Por fin, llega el gran momento de la noche. Las señoras pierden el sentido, los hombres pierden temporalmente a sus esposas.Y José Luis Rodríguez Zapatero actúa como si nada. Está enumerando a «el Narcís, el Pasqual y el Clos», y antes de que pueda sorprenderme por su uso de los artículos -que cosifican al nombre propio-, irrumpe un grupo de tipos raros con camisetas verdes. El lema es desconcertante: «Custodia compartida». ¿Qué reclaman? ¿PSOE de lunes a viernes y CiU los fines de semana? No tengo tiempo de averiguarlo, porque los seguratas se los llevan.

Por si acaso, el presidente dice que su compromiso con Cataluña es un «contrato a largo plazo»; justo cuando la noticia del día es que en España hay un divorcio cada tres minutos y medio. Recurre a un clásico («Rajoy está nervioso porque perdió y sabe que volverá a perder»), y finalmente dice que «la política se refleja en los rostros, y da gusto ver el de Jordi Hereu». No es lo mismo que decir que tiene un rostro que da gusto.

Para evitar cualquier confusión, ZetaPeta añade la frase-eslogan: «Si le miras, le votas». Y parece que esté hablando de casi cualquier cosa, menos de un candidato a la Alcaldia. Poco importa. La mejor cualidad de Hereu es que no es Joan Clos. Y con eso lo tiene todo ganado.

EL PERFIL DEL ACTO

Los asistentes: Jordi Hereu, José Luis Rodríguez Zapatero, José Montilla, Judith Mascó, Javier Gurruchaga y otros 4.500 simpatizantes.

El lugar: El Pavelló de la Mar Bella.

El evento: Mitin central de campaña del PSC.

El momento: Cuando unos señores interrumpen el acto vestidos con camisetas verdes y el lema: «Custodia compartida».

El protagonista: Hereu en todas sus facetas (que son siempre la misma).

La frase: «Si le miras, le votas», de Rodríguez Zapatero refiriéndose al alcaldable socialista.

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