MEDIO AMBIENTE

El Ministerio de Medio Ambiente ha iniciado el proceso para crear la primera reserva protegida en alta mar, que estará frente a la costa de Asturias. Hasta ahora, España sólo cuenta con parques terrestres o marinos costeros, mientras que lo que se persigue ahora es proteger las aguas oceánicas.

La creación de este parque marino fue confirmada por el departamento de Narbona, tras comentarlo Juan Carlos del Olmo, director general de WWF/ Adena en el II congreso nacional sobre Conservación de la Biodiversidad. La creación de parques marinos es una reivindicación de esta organización conservacionista, que ha propuesto proteger 20 enclaves en alta mar en España.

La primera zona que se protegerá es El Cachucho, una montaña submarina situada a 50 kilómetros frente a la costa de Asturias. Se trata de un área muy abrupta, pues en su cara norte tiene una de las pendientes más pronunciadas del planeta, de 4.000 metros de profundidad. La zona ha servido de caladero histórico de la palometa roja y tiene una gran importancia ecológica porque atesora una variada diversidad de flora y fauna. Alberga las formaciones de arrecifes de coral en aguas frías que sirven como lugar de cría y refugio a diversas especies adultas, como la bacaladilla o el rape.

"Las campañas oceanográficas han permitido conocer bien esta zona y por eso será la primera área marina protegida", declaró Borja Heredia, jefe del área de Acciones de Conservación de Medio Ambiente. La zona protegida podría tener unas 200.000 hectáreas (2.000 kilómetros cuadrados). En el proyecto están involucrados también el Ministerio de Agricultura y Pesca y el Principado de Asturias. La protección de los océanos obliga a pensar en nuevos instrumentos legales. Además de las figuras de parque nacional, las medidas pueden comportar la regulación del tráfico marítimo y la creación de reservas de pesca, entre otras.

Los convenios y las diferentes conferencias mundiales han planteado como objetivo lograr que un 10% de las aguas oceánicas estén protegidas en el 2010, ahora sólo lo están el 1,05%.

WWF/ Adena ha seleccionado 20 enclaves en alta mar para ser protegidos a partir de los estudios de centros de investigación y universidades. Así, se han localizados zonas de gran valor natural: cañones y montañas submarinas, bancos de arena, fondos de maërl (algas calcáreas), corales de aguas frías, formaciones de gorgonias (polipos arborescentes) o de posidonia ( "bosques submarinos"). La necesidad de proteger los océanos obedece a las amenazas crecientes que sufren estos ecosistemas: contaminación, destrucción de la costa, cambio climático, pérdida de biodiversidad y sobrepesca.

Adena ha propuesto asimismo que sean declarados parques marinos, entre otros, el cabo de Creus y el cañón de Palamós, en donde se dan acantilados submarinos de 2.000 metros de profundidad que albergan ricos fondos de corales, esponjas, gorgonias, que sirven de cobijo a langostas, gambas rojas y anchoas, y son también el ecosistema de delfines, según ha documentado el investigador Josep Maria Gili, del CSIC.