POR DEBAJO
¿Qué valor tiene la palabra del líder del PP, Josep Piqué? Hace dos años, en abril de 2005, el alcalde popular de Pontons, Lluís Caldentey, aseguró en una emisora de radio que nunca casaría a parejas homosexuales porque «un gay es una persona tarada, con una deformación psíquica o física». En pleno debate sobre los matrimonios homosexuales, las declaraciones de Caldentey, quien también dio lecciones de biología avanzada al afirmar con convicción que «lo normal es que las personas nazcan machos o hembras» y que él nunca había visto «a dos perros machos haciendo el amor porque no es natural», fueron un auténtico escándalo.Las reacciones contrarias no se hicieron esperar, incluso desde su propio partido, el PP. Francesc Vendrell, mano derecha de Piqué en Cataluña, dijo de las declaraciones que calificarlas de «lamentables es decir poco» y añadió: «No responden en absoluto al pensamiento y las desautorizo totalmente, no puedo respetarlas de ninguna manera». Una estrecha colaboradora de Piqué se puso inmediatamente en contacto con este diario para expresar oficialmente la postura del líder del partido: aquella misma tarde, Caldentey sería suspendido de militancia y se le abriría un expediente disciplinario que desembocaría en su expulsión del PP. Nada más lejos de la realidad, ahora lo hemos sabido. Caldentey no sólo no fue expulsado del PP, sino que vuelve a encabezar la lista popular al Ayuntamiento de Pontons, donde ha continuado de alcalde en los últimos dos años. Es más, apenas un mes después de la polémica -cuando Caldentey ya habría tenido que estar expulsado del partido, según la intención primera de Piqué-, superó gracias a sus compañeros del PP en el Consistorio una moción de censura presentada por CiU y PSC precisamente por sus polémicas declaraciones, que nunca rectificó. En el Pleno pidió disculpas a las personas que se hubieran podido sentir ofendidas y poco más. De hecho, criticó que se hubiera aprobado una ley, la del matrimonio homosexual, que «va en contra de la ley natural [sic]». ¿Por qué Caldentey sigue al frente del PP en Pontons? ¿Por qué vuelve a ser el cabeza de lista? ¿Por qué el PP ha permitido que siga ocupando su cargo de alcalde? Son preguntas que el líder del PP, Josep Piqué, debe responder. Su palabra le va en ello. Hace dos años, dijo que Caldentey sería expulsado del partido y no ha sido así. ¿Por qué? ¿Significa que Piqué considera compatible las ideas del alcalde de Pontons con su militancia en un partido que se dice liberal como el PP? Cuando la política y los políticos están tan desprestigiados ante la opinión pública, cuando los ciudadanos creen que todos son iguales y que son capaces de mentir para seguir en el cargo, hechos como éstos no ayudan a mejorar esta imagen. Al contrario. Si Piqué no tenía la intención de expulsar a Caldentey no debería haberlo anunciado. Pero Piqué comprometió su palabra. Después de lo sucedido, es lícito preguntarse ¿qué valor tiene la palabra de Piqué?
ferran.boiza@elmundo.es
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