Obituario: EVA FOREST

Autora de 'Operación Ogro' y esposa de Alfonso Sastre, fue procesada en 1974 por colaborar con ETA

Hay una fotografía muy reciente, de hace apenas tres meses, a la puerta del María Guerrero, con el fondo del cartel de Marat-Sade el día del estreno de un remake de aquella obra de Weis, cuya adaptación Sastre firmó como Salvador Moreno Zarza: Alfonso Sastre, Eva Forest y varios amigos tanto sastrianos como forestianos. Ya estaba, solapada, la amenaza del tumor que la ha matado de forma casi fulminante; poco después de ese día, Eva Forest tenía la certeza casi absoluta de que la amenaza y el mal podían ser irreversibles.

En esa fotografía ya sólo queda el recuerdo, un espectro difuminado, sobre el cual el tiempo se pondrá definitiva y machadianamente amarillo. Hay más fotografías recientes: el estreno en el teatro Adolfo Marsillach de San Sebastián de los Reyes, de Dónde estás, Ulalume, dónde estás; y el de Han matado a Prokopius, en el Principal de Donosti. Y en Bellas Artes durante la presentación de los dos tomos de Obras escogidas de Alfonso publicados por la Asociación de Autores de Teatro.

Eva Forest había nacido en Barcelona en 1928. Estudió Medicina en Madrid y, desde los primeros síntomas del mal, hace apenas dos meses, la fuerza de su voluntad no le ocultó la gravedad que le revelaba su antigua profesión abandonada. Se casó con Alfonso Sastre en 1955 y desde entonces dedicó gran parte de sus energías a la lucha política y a la defensa de la obra de su marido, con el que compartió prisión y exilio. Eva Forest ha muerto cuando más volcada estaba en la literatura y en la defensa de la ingente obra de Alfonso Sastre.

El renacer del dramaturgo -las tres obras que andan ahora por los escenarios de España y el homenaje que le tributó Madrid con un reciente congreso sobre toda su obra- no hubiera sido posible sin la fuerza dinamizadora de Eva Forest. Nunca había abandonado la utopía que convirtió su vida en una dolorosa aventura de compromiso pagado siempre a alto precio, pero podría decirse que, en estos momentos, su militancia más pura y convencida, sin abdicar nunca de esa utopía, era Alfonso Sastre. Acaso lo fue siempre, desde aquellos lejanísimos de Escuadra hacia la muerte y la amistad con Luis Martín Santos, Carlos Castilla del Pino y otros significados miembros de la resistencia antifranquista. Por eso su muerte, a los 79 años de edad, en pleno auge de las celebraciones en torno a Alfonso Sastre, a las que tanto aportó, tiene el aire de un siniestro trueque sacrificial: como si la vida nunca diese nada gratis y exigiese siempre dolores y sacrificios.

En 1974 fue procesada por su presunta vinculación con ETA, tras el asesinato de Carrero Blanco y el atentado de la cafetería Rolando, de la calle del Correo, en el que murieron 14 personas; estuvo presa en Yeserías, en prisión preventiva, sin que llegase a celebrarse juicio, y tanto ella como Sastre fueron expulsados del Partido Comunista de España. Fruto de estas experiencias carcelarias, fue su libro Diario y cartas desde la cárcel y numerosos trabajos sobre la tortura. Operación Ogro es un relato del atentado que costó la vida a Carrero Blanco y que firmó con el pseudónimo de Julen Agirre.

Eva Forest fue senadora por Herri Batasuna en sustitución de José Luis Alvarez Emperantza, tras acatar la Constitución «por imperativo legal». Su activismo, más confiado en los movimientos de base y en la iniciativa popular que en los aparatos de los partidos, tapó, en parte, su constante actividad de escritora. En ciertos aspectos ésta es indisociable de aquélla y Eva Forest la definía como «literatura de urgencia y de combate», pero en otros tenía muy claro el territorio autónomo y plural de la creación literaria, del arte como zona de confrontación dialéctica no sujeta a dogmas y consignas.

Eva Forest escribió no sólo libros de ensayo sobre la inmediatez política, la democracia y la tortura, la Guerra de Irak, una nueva izquierda que no fuese deudora del fracaso y los errores del socialismo real, sino textos narrativos como Cuentos o El Jardín.

La creación de la editorial Hiru, hoy en plena expansión tras unos inicios difíciles, tuvo un objetivo amplio y universal. Y una consecuencia no por más limitada, menos fecunda: la publicación de la colosal obra de Alfonso Sastre: teatro, ensayo, narrativa y poesía. El catálogo de Hiru, aparte las libros propios y la Biblioteca Alfonso Sastre, da una idea de su arriesgada aventura y su apuesta por una utopía, literaria y política, acaso inalcanzable. Títulos como Lo que yo he visto en la prisión de la Santé, Las carabinas de Gastibeltsa, Cristal del tiempo, Manifiesto contra el pensamiento débil, Haití para qué o Poder, retórica e insumisión, entre otros muchos, dan idea de su apuesta intelectual y vital. A estos títulos y a la colección llamada Sediciones -que se define por el propio nombre- se unen los nombres de Noam Chomsky, José Bergamín, Paul Farmer, Marc Leggase... En estos momentos, es legítimo preguntarse hasta dónde llegará la fortaleza de Alfonso Sastre sin la fortaleza de Eva Forest. Y también si no queda cegado, sin la desconfianza activa de Eva ante los aparatos y la burocracia de los partidos, un apasionado camino hacia la utopía.

Eva Forest, editora y escritora, nació en 1928 en Barcelona y falleció el 19 de mayo de 2007 en Hondarribia (Guipúzcoa).

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