HISPANIA SHOW

El ruido de los helicópteros sobresaltó a los vecinos de la comarca de Arousa el 12 de junio de 1990. Era el sonoro signo externo de la operación Nécora, la espectacular redada dirigida por el juez Garzón contra los grandes capos del narcotráfico en Galicia, como Laureano Oubiña. Al frente del grupo de la policía judicial estaba Enrique León, ahora candidato del PSOE y favorito para convertirse en el próximo alcalde de Vilagarcía, la cabecera de una zona azotada desde hace décadas por el narcotráfico y que llegó a ser comparada hiperbólicamente con la siciliana Palermo.

"Vilagarcía no es Palermo, ni Galicia es Sicilia", coinciden en afirmar el propio León y los candidatos de PP y BNG, Tomás Fole y Xosé Castro Ratón. Los tres reconocen la persistencia del grave problema del narcotráfico. Su más notorio efecto en la ciudad reside en la distorsión del libre mercado, a través de negocios y actividades vinculadas al lavado de dinero.

"La novedad actual estriba en la invisibilidad de las redes del narcotráfico, que son más pequeñas pero más numerosas y más difíciles de detectar", apunta el nacionalista Castro. Para el popular Fole, el contrabando sigue siendo un lastre que "ensombrece la imagen de Vilagarcía". El socialista León apunta que más allá de la retirada de los grandes capos, "las cosas poco han cambiado y el problema sigue". Sobre la operación Nécora, muy cuestionada socialmente porque las sentencias no se correspondieron con las expectativas creadas, destaca que cumplió sobre todo el papel de "funcionar como gran aldabonazo para la toma de conciencia sobre el tráfico de drogas".

Hace siete semanas, León recibió en Vilagarcía una visita muy especial, la de Baltasar Garzón, que pasó un fin de semana en su casa y se fotografió con él tomando unos vinos. La experiencia política del juez, fichaje estrella del PSOE en 1993 hasta su traumática ruptura con Felipe González, no parece el mejor ejemplo, aunque el candidato de Vilagarcía lo ve de otra manera. "Garzón es un fuera de serie, una figura mundial. Siempre da el primero. Lo hizo con ETA, con el narcotráfico y con los dictadores genocidas", apunta León.

Tras dieciséis años en una alcaldía que convirtió en un fortín que ni Manuel Fraga pudo reconquistar, el socialista Joaquín Gago se retira. Para cubrir el hueco, el coordinador provincial del PSOE, Modesto Pose, le ofreció la candidatura a Enrique León, quien aportaba una buena imagen de honradez, por sus tiempos de policía y comisario en Vilagarcía, y garantizaba un indudable gancho mediático. León, nacido en 1944 en Verín (Ourense), aceptó la propuesta porque consideraba que era "una buena manera de continuar con el servicio público ahora que pasaba a la segunda actividad". La campaña se le está atragantando un poco por la falta de rodaje, aunque parece improbable que se le pueda escapar la alcaldía.

Frente a la estructura habitual de los grandes municipios gallegos, cuyos ayuntamientos suelen estar conformados por sólo tres fuerzas políticas, PSOE, PP y BNG, en Vilagarcía hay cinco, porque se les suman Izquierda Unida y un grupo independiente escindido del PP. A tenor de las encuestas, la gran duda reside en si al PSOE le bastará con pactar con el BNG o si tendría que formar una coalición tripartita con IU, lo que podría complicarle la labor a León, quien anuncia: "Allí donde esté, lucharé contra el narcotráfico". León no es el único policía que aspira a una alcaldía gallega. El PSOE también presenta al ex comisario Avelino de Francisco como candidato de Cortegada (Ourense).