Peluche y gorros frigios

El Ateneo Republicano de Asturias celebró ayer, por cuarto año consecutivo, el homenaje al «primer regicida de la historia de España», el oso que mató al rey Favila en la localidad canguesa de Llueves, y cuya guarida se encontraba, según la leyenda, en una cueva, muy próxima a la capilla del pueblo, hoy oculta por una piedra en la que una cruz recuerda el fallecimiento del monarca asturiano.

Al igual que en años anteriores, el homenaje, cargado de humor crítico, consistió en sacar en procesión al «regicida», un gran oso de peluche que fue llevado en andas por los republicanos, ataviados con gorros frigios, insignias y banderas republicanas. Tras recorrer parte de la localidad canguesa, el desfile finalizó delante de la simbólica piedra que recuerda el fallecimiento de aquel rey asturiano. Tal como requería la «solemnidad» del momento, los participantes en el acto se despojaron de sus gorros frigios para poner punto final a la procesión ante la piedra conmemorativa.

Paco Prendes, presidente del Ateneo Republicano de Asturias, acompañado por cincuenta de sus correligionarios, y teniendo como invitado de honor a Carlos Echevarría, presidente del Ateneo Republicano Gallego, hizo acopio de ironía y bromeó con que Vicente Álvarez Areces incluirá pronto en la Red del Paraíso Rupestre una nueva aula de interpretación: la de la cueva del oso regicida. «Qué duda cabe», siguió, «de que la consejera de Cultura pondrá en valor tan legendario e histórico lugar, y que el mismísimo Juan Carlos I, rey de España, vendrá a visitar o inaugurar tan insigne equipamiento».

Carta a Trevín

En el acto se leyó también la sarcástica carta que el Ateneo Republicano de Asturias envió a Antonio Trevín Lombán, delegado del Gobierno, solicitando la aprobación del derecho a reunirse de estos republicanos y de celebrar el acto de ayer. En el texto enviado a Trevín especificaron que el evento estaba promovido con fines pacíficos y en total ausencia de armas de fuego o actitudes de carácter violento.

Como avance, el próximo año, los del Ateneo Republicano de Asturias se comprometieron a solicitar una bula a la Santa Sede para bautizar, no con sidra, sino con vino de Rioja, al gran oso de peluche que, desde hace cuatro años, por estas fechas, pasean por las calles de Llueves.