Los arquitectos españoles reivindican más reflexión e innovación en el sector, de Cristina Fontgivell en La Vanguardia
Construmat 2007 Salón Internacional de la Construcción
Una veintena de profesionales presenta el manifiesto de Montjuïc en el Gran Foro de Arquitectura
Un elenco de 21 arquitectos, la mayoría de ellos españoles, participaron ayer en el Gran Foro de Arquitectura organizado en el recinto de la Fira en Montjuïc. El objetivo: reflexionar sobre el estado de la profesión en España y en el mundo y presentar un manifiesto de compromiso a modo de guía para futuras actuaciones.
Las grandes líneas de este manifiesto de Monjuïc son un mayor compromiso de la arquitectura con las necesidades sociales, una apuesta firme por el riesgo intelectual y la eficiencia como norma en el diseño de edificios. "Constatamos que la arquitectura y las ciudades evolucionan con total independencia de lo que piensan, y defendemos la aplicación responsable del sentido de la innovación y la prevención de lo superfluo", versa el manifiesto.
Hace casi 10 años, en 1998, también se convocó a 20 arquitectos a para elaborar un manifiesto similar. "En aquel entonces lo hicimos porque sentíamos que desde los Juegos Olímpicos de 1992 la arquitectura se estaba quedando atrás", afirma Ramon Sanabria.
En el momento actual, el arquitecto Luis Alonso asegura que "hay que aprovechar el frenazo del sector para lograr más margen de innovación. La arquitectura española está a un nivel altísimo pero la planificación inmobiliaria está en una situación paupérrima". Además, añade que "el todo se vende de los últimos años ha sido el peor enemigo de la profesión. Ha producido un estancamiento absoluto del sector porque no era necesario innovar".
Para cambiar esta situación hay que actuar sobre diversos factores. Uno de los más recurrentes es priorizar la calidad por encima de la cantidad. "Hay que recuperar la devoción y el placer de pensar más sosegadamente, debemos renunciar a algunos proyectos para hacer otros con más calidad", asegura César Ruiz-Larrea.
Sin embargo, el mismo Ruiz-Larrea reconoció que, aparte de reivindicar un mayor tiempo para pensar en los proyectos, los arquitectos deben acercarse más a la sociedad y a sus necesidades: "Los arquitectos han de dejar a un lado la endogamia y escuchar a la sociedad".
La voz más crítica con la profesión fue la de Patxi Mangado: "En este momento la gente sólo pide metros cuadrados, de la calidad que sean mientras sean baratos o, en el otro extremo, arquitectura con mucha apariencia pero, en el fondo, banal". Según el arquitecto, aproximadamente el 95% de los edificios españoles, y también de otros países, están bien construidos pero no son buena construcción. "Existe una obligación del riesgo para que se de una buena construcción, se está siguiendo el camino fácil. Nunca hemos tenido tantos arquitectos buenos en España como ahora, jamás se ha hablado tanto de arquitectura, pero tampoco ha habido nunca tanta banalidad", asegura Mangado.
Asimismo, buena parte del mensaje transmitido por los 21 arquitectos presentes en el Foro de Arquitectura de Construmat se dirigió a la sostenibilidad y a la eficiencia energética de los edificios. La idea general, que una construcción bien hecha siempre es eficiente. Según Patxi Mangado, "la buena arquitectura siempre ha sido comprometida con el medio, no tiene sentido pedir que se pongan placas solares si no se exige antes una determinada orientación de la vivienda". Por ello, la arquitecta Ángela Paredes advierte que "ya desde el proyecto arquitectónico se deben incorporar las características energéticas del edificio".
En el acto también hubo cabida para un toque de atención a las administraciones. Según Ramon Sanabria, "deben ser más exigentes con la arquitectura y establecer normativas más eficientes".
