¿El final de la fiesta?, de José Ramón Iturriaga, en El Mundo
EL EXPERTO
Al final parece que, como en el cuento, el lobo acaba viniendo: la Bolsa española, de la mano de una fuerte corrección del sector inmobiliario, ha tenido mucho peor comportamiento que el resto de mercados desarrollados por primer mes en mucho tiempo. Tanto que los primeros sorprendidos, al igual que el pastorcillo mentiroso, hemos sido los que llevamos tiempo -quizá demasiado- vaticinando este desenlace. No ha habido nada concreto que haya provocado la caída pero no por ello no debemos empezar a prepararnos para el principio del fin y correr a ayudar a salvar al rebaño. El mercado comienza a descontar el previsible -y tantas veces anunciado- pinchazo de la burbuja inmobiliaria y el impacto en el conjunto de la economía. Sin duda, las valoraciones no tenían sentido y en muchos casos siguen sin tenerlo, pero esta situación, como bien sabemos, se podía haber seguido manteniendo en el tiempo. En cualquier caso, el desplome de Astroc, como ya se llama 'Catastroc' ha sido un aviso a navegantes y ha suscitado un interesante debate a nivel internacional sobre la sostenibilidad del círculo virtuoso en el que ha estado inmersa la economía española en los últimos tiempos. Las dudas son de sobra conocidas: el gran peso relativo de la construcción -el doble que en el resto de Europa-; el altísimo nivel de endeudamiento de los hogares que ha alcanzado el 120% de la renta disponible; y los problemas de productividad que año tras año se agravan. Todo ello unido a tipos cada vez más altos, hace que no tenga ninguna duda de hacia donde se encamina la economía en los próximos años.
José Ramón Iturriaga es gestor de Okavango Delta FI y socio de Abante.
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