Todo el mundo de la comunicación se quedó extrañadísimo, hace ya más de dos años, cuando la CNMV reveló que había sido un redactor jefe de la cadena Ser, Javier Ruiz, quien había hecho entrega en la sede del órgano de control bursátil de la información sobre antiguos negocios y supuestas irregularidades del presidente del BBVA, Francisco González. La extrañeza venía de que la Ser no había ofrecido a sus oyentes ese importante dato, sino que venía trompeteando una «exclusiva» sobre una supuesta investigación motu proprio de González por la CNMV. Fue ésta, acosada y zaherida por los medios del grupo Prisa cuando decidió archivar una investigación que no parecía llevar a parte alguna, la que tuvo que revelar el papel de Ruiz.
Así que las declaraciones de Manuel Conthe, ayer, no hacen sino completar, para que los ciudadanos sientan pasmo o vean ratificadas sus sospechas -que de todo habrá habido-, aquella extraña información de enero de 2005. Ruiz portaba entonces el mismo expediente que en Moncloa le habían dado al vicepresdente de la CNMV, según lo ha explicado ahora Conthe, y entró en acción en cuanto éste dijo que sin que la denuncia tuviese entrada oficial en la Comisión nada podía investigarse.
Lo que parece ser un claro acto de cooperación, bajo la conocida modalidad del correveidile, de un medio informativo privado en una operación gubernamental de derribo de un banquero, no tiene precedentes que hayamos podido encontrar en la historia informativa reciente de Europa, donde los medios defienden celosamente su independencia.
El otro aspecto curioso de esta historia es cómo la cubre el poderoso grupo al que pertenece la Ser: enterarse de todos estos datos sobre la participación de Prisa en lo que fue una de las más notorias operaciones dirigidas desde la asesoría económica de Zapatero ha sido, esta vez como en 2005, muy difícil.
Así, Cuatro, en su informativo de mediodía, ahora conducido -¡más morbo!- por ese mismo Javier Ruiz, ayer ofrecía una brevísima información sobre el acto de toma de posesión de Julio Segura, con la voz en off de Ruiz sobre imágenes del acto. Su última frase: «Quien se despide, Manuel Conthe, se ha despedido acusando a la Oficina Económica del presidente del Gobierno de intervencionismo y a los medios del Grupo Prisa». Discreto y modesto, ni se mencionaba a sí mismo.
En cuanto a la propia Ser, obviaba este asunto (en 2005 justificaba sus gestiones ante la CNMV diciendo que sus normas de responsabilidad informativa exigen «un contraste riguroso de toda la información» que le llegaba) y elpais.com no mencionaba ayer las últimas acusaciones de Conthe sobre el papel de la Ser como correa de transmisión de La Moncloa.
En su información, la versión electrónica de El País recogía la reunión en casa del vicepresidente de la CNMV y agregaba: «Estos papeles también obraban en poder del periodista de la Cadena Ser Javier Ruiz, quien, tras ser llamado por Arenillas, a los cinco minutos apareció en su casa con el citado documento, según la versión de Conthe. En este momento Conthe les trasladó que, aunque se hiciese público el documento, a efectos del regulador no tendría relevancia si no se registraba en la CNMV, algo que Javier Ruiz hizo, según Manuel Conthe, el lunes 17 de enero de 2005. Entonces, el regulador abrió una investigación que duró sólo tres días».
© Mundinteractivos, S.A.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados