CIUDADANOS

Mariscadores ferrolanos impidieron dos veces ayer la entrada en la ría del metanero Galicia Spirit,el primer barco que iba a descargar en la nueva planta de gas gallega, situada en Mugardos, en el interior de la ría de Ferrol, ubicación que rechaza una plataforma ciudadana que ha logrado sumar a su causa a los trabajadores del mar. Éstos desoyeron los llamamientos efectuados por la Xunta y el Gobierno para que no se obstaculizara la navegación de este buque.

Los mariscadores sacaron el máximo partido de las especiales condiciones de la ría, las que propiciaron su elección en el siglo XVIII como gran base naval española en el Atlántico. Tiene un estrecho canal de entrada, en el que se colocaron 25 lanchas para cerrar el paso al imponente Galicia Spirit,de 280 metros de eslora y propiedad de Fenosa. El buque, que necesita la ayuda de la pleamar para internarse en la ría, tuvo que dar la vuelta a la espera de la marea alta de última hora de la tarde. En ese momento, el número de barcos se había duplicado, a pesar de que Reganosa, la empresa que explota la planta de gas, había informado de que los denunciará por daños de "manera individual".

Bernardo Bastida, patrón mayor de la cofradía ferrolana, asegura que la planta de gas provocará un enfriamiento del agua de la ría que arruinará a los mariscadores. Reganosa, participada por Endesa, Fenosa y la Xunta, lo niega y sostiene que la instalación es segura.