CRISIS EN EL SUPERVISOR DEL MERCADO BURSÁTIL: Uno de los protagonistas

Cuando Ravi Mehra pidió una botella de La Taché Romanee Conti 2002, el vicepresidente de la CNMV, Carlos Arenillas, jamás imaginó que le saldría tan cara. Es cierto que el alma máter de Vega Founds pagó 654 euros por la botella, lo que disparó la factura de la cena hasta 1.400 euros. Pero el coste medido en crédito para Arenillas ha sido infinitamente mayor. Desde que se conoció la anécdota su credibilidad ha caído en picado.

Algo similar a los langostinos que pagó José Rodríguez de la Borbolla cuando era presidente de la Junta de Andalucía en los bateaux mouches que recorren el Sena.

El hecho sorprendió tanto que el propio Arenillas pidió perdón públicamente, aunque de forma tardía. "Desconocía el importe. Su cuantía, según he sabido por la prensa, me ha producido rubor y sorpresa", se leía en su comunicado.

Sólo era una gota en medio de una de las peores crisis del regulador bursátil. Su presidente, Manuel Conthe, días antes había pedido su dimisión por considerarle la mano negra del Gobierno. Primero le acusó de ser el interlocutor de la Oficina Económica de la Moncloa en la CNMV para frenar la opa de E. ON sobre Endesa y despejar el camino a la llamada opción española,representada por Acciona-Enel. Después le acusó de ser la herramienta de Miguel Sebastián para echar de la presidencia del BBVA a Francisco González a través de Sacyr.

El Partido Popular ha aprovechado este ajuste de cuentas para convertir el caso Conthe en el caso Arenillas. El portavoz del grupo popular, Vicente Martínez Pujalte, le ha presentado como el nuevo jefe de la beautiful people socialista. Si el talón de Aquiles para Felipe González fue Mariano Rubio, ahora se trata de que Intermoney y Carlos Arenillas lo sean para Rodríguez Zapatero.

Carlos Arenillas sobre todo es un hombre rico, como se encargó de subrayar Manuel Conthe. Está casado con la ministra de Educación, Mercedes Cabrera, y es amigo de Miguel Sebastián, David Taguas, David Vegara, Luis Ángel Rojo, Julio Segura y un largo etcétera. Esto le convierte en sospechoso,el instrumento que el Gobierno utiliza en la CNMV cuando quiere favorecer una operación inconfesable. La realidad es que Arenillas, de 51 años, es licenciado en Económicas y ha sido alumno de Luis Ángel Rojo y Julio Segura, como toda una generación de economistas que se fue colocando en el sector público y el privado. Una especie de club en el que algunos son amigos y otros enemigos, pero todos se conocen.

De hecho, Arenillas cuenta con una amplia experiencia en el mundo financiero, donde ha ocupado puestos de responsabilidad en los bancos y en la bolsa. Su carrera comienza realmente cuando funda en 1984 con otros cuatro socios una compañía de intermediación financiera llamada CIMD y se especializa en la inversión institucional. De hecho, eran unos brokers que actuaban en el interbancario. Allí mantuvo una intensa relación con los responsables del Banco de España. Esta empresa se fusiona con Intermoney, que pertenecía a un grupo de grandes bancos, permitiéndole obtener un importante patrimonio. Es en Intermoney donde coincide con Sebastián, Vegara, Pepe Pérez... Incluso el nuevo presidente de la CNMV, Julio Segura, ha reconocido que desde hace diez años tiene sus ahorros en esta sociedad con una "orden ciega".

Esto ha permitido afirmar al portavoz del grupo popular, Vicente Martínez Pujalte, que Intermoney "es un negocio en que aparece relacionada toda la beautiful people del Gobierno. Aparece comprando acciones de Endesa, luego relacionada con la Oficina Económica de Moncloa, después con el presidente de la CNMV y todo ello bajo el amparo del Gobierno socialista".

Un cúmulo de insinuaciones que ha terminado con las gravísimas acusaciones de Conthe. Esta puede ser la gota que rebosa el vaso de vino de La Taché.