Gallardón planea sacar a información pública en junio un nuevo proyecto que mantenga tal cual la acera y el entorno del Thyssen y elimine el tráfico en el sentido contrario. Ese espacio sería para el peatón y los árboles

Después de las elecciones, en junio, ya veremos quien se ríe...», paladeaba ayer por la mañana de forma misteriosa un edil del Ayuntamiento de la capital su plato de venganza contra la baronesa Thyssen. Y es que, en la Casa de la Villa no ha gustado nada que Carmen Cervera haya salido de nuevo a la palestra para poner al alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, en el disparadero por su reforma del Eje Prado-Recoletos. Ahora, su idea es obviar todo lo planificado y aprobado y dar un nuevo paso. «Si lo que la baronesa quiere es que se deje su acera como está, que no se preocupe que así lo haremos», aseguraban desde el Consistorio.

Su idea es que, después de las elecciones, sacar a información pública un nuevo proyecto que mantenga los cuatro carriles para vehículos y la acera de casi dos metros. Es decir, el lado del Thyssen se quedaría como está. De igual forma, se mantendría el bulevar frente al museo pero por contra se reformaría la acera de enfrente. Se eliminaría el tráfico de subida, se ampliaría la zona peatonal, y los vehículos se desviarían por la plaza de la Lealtad y la calle Alfonso XII. El periodo de alegaciones sería de seis meses. La Casa de la Villa quiere que la baronesa Thyssen se entienda con el Patronato de la Fundación para llegar a un acuerdo, ya que, frente a lo dicho por Carmen Cervera, el pasado octubre los patronos dieron el visto bueno a una propuesta del Ayuntamiento.

«No es cierto que no hayamos presentado ninguna alternativa. El pasado octubre presentamos al Patronato una opción que suponía multiplicar casi por cuatro el ancho de las aceras del museo y reducir a dos los carriles de bajada de vehículos. La hilera de árboles del bulevar que está en frente del museo se mantendría y en medio iría una plataforma de subida y bajada de transporte público. Apenas habría daño para los árboles, ya que, incluso, se ampliaría la masa arbórea de la zona debido a que se eliminarían los carriles de subida. Todo ese nuevo espacio se ganaría para los peatones», se asegura desde el Ayuntamiento.

Para evitar lo que les ocurrió el pasado año, -se cerró un proyecto con los patronos y luego la baronesa arremetió contra él públicamente-, en noviembre el Consistorio envió una carta a la ministra de Cultura, que a la sazón es presidenta del Patronato, Carmen Calvo, reclamándole un pronunciamiento público sobre el acuerdo favorable. «No entendemos cual es el motivo por el que hasta la fecha no hemos recibido una contestación y, más aún, si se tiene en cuenta que ya le advertíamos de la posibilidad de que ocurriera con la baronesa lo que ha sucedido», precisaron.

Es por todo ello, por lo que el Ayuntamiento dejaría la patata caliente a la institución. Es decir, o se pronuncian públicamente a favor del proyecto al que han dado el visto bueno por entender que es beneficioso o se acomete la reforma del Eje Prado-Recoletos manteniendo el lado del Thyssen como está.

Hay que recordar que la Fundación y sus fondos pictóricos no pertenecen a la baronesa, ya que pasaron a ser titularidad del Estado español, según informó un portavoz del Ministerio de Cultura. Por lo tanto, la baronesa no podría disponer de ellos como buenamente entendiese. Por contra, «sí es cierto, que una parte de las obras son de la colección privada de Carmen Cervera que las tiene cedidas temporalmente», explicaron. Este acuerdo expira dentro de cuatro años. Para poder ceder temporalmente alguna de las obras «es necesario el informe preceptivo de los conservadores», aseguran desde el Ministerio. Respecto al cambio de ubicación de la Fundación Thyssen, necesitaría del acuerdo de todos los patronos, ya que su emplazamiento está fijado en sus estatutos.

Hay quien desde el Ayuntamiento achaca la«repentina defensa del medio ambiente» de la baronesa al fin del convenio de cesión de su colección privada.

CRONOLOGIA DEL DESENCUENTRO

El 23 de junio de 2005, el Consistorio aprobó el plan especial de modificación.

En mayo del pasado año la baronesa Thyssen emprende su movilización contra el plan del Ayuntamiento, ya que dice que talará 700 árboles. Consigue paralizarlo.

En octubre de 2006 el Consistorio presenta un nuevo proyecto al Patronato Thyssen y éste da su visto bueno.

Carmen Cervera vuelve a echarse a la calle el pasado sábado, ya que el Ayuntamiento aún no ha presentado ningún proyecto.

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