LA TRASTIENDA

Con la publicación hoy del Fòrum de debat con el candidato socialista y alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, finalizamos la serie de encuentros que este diario tiene con los diferentes candidatos a las diversas elecciones que se producen en Cataluña, en esta ocasión las municipales.

Nuestros lectores han podido acercarse a las entrañas de los cinco alcaldables ante el bombardeo de preguntas que siempre obliga este modelo, que se ha convertido en una tradición. Además, lo hacemos cuando los candidatos todavía no han puesto el chip de la campaña que se caracteriza casi siempre por promesas y más promesas, y críticas contra el adversario.

En el caso de Barcelona, donde gobierna también el tripartito desde hace años, el contrincante es más difícil de concretar porque entre colegas de gobierno se evitan los ataques directos.Pero indirectos, todos los que quieran.

A qué conclusiones he llegado. Que potencialmente el poderío de los cinco candidatos es elevado. Que los cinco conocen la ciudad y sus problemas. Que en muchas ocasiones las formas de solucionarlos son parecidas, aunque con palabras bien diferentes.Que no todos lo tienen claro. Que estas elecciones están mucho más abiertas de lo que la gente tiene pensado.

Comencemos por la primera. Imma Mayol llegaba enfadada con el diario. Eso tampoco es nuevo y tampoco es malo. Como decían los periodistas argentinos Ernesto Tiffenberg y Horacio Verbitsky del diario Página/12, a los que Casa América de Catalunya les ha concedido el premio a la Libertad de Expresión: «Aquí estamos para seguir molestando». Expresión acertada cuando se trata de hablar de periodismo.

Mayol por lo tanto llegó molesta sobre algunos de los comentarios vertidos sobre ella en relación a sus declaraciones sobre los okupas. Es cierto que no creo que sus opiniones sean muy diferentes a las que siempre ha mantenido la candidata de ICV-EUiA. Pero vamos a resolver que en el momento que las dijo y la forma, llamaron la atención y hasta molestaron a parte de su electorado. Los okupas no votan. O sea que el mensaje no estaba bien dirigido.Sin embargo, los okupas si molestan a muchos vecinos que sí votan Iniciativa. Pero, efectivamente, Imma Mayol es más que una declaración desafortunadas. A lo largo del encuentro concreto sus políticas sociales y medioambientales. Mantuvo su posición en contra de la famosa ordenanza, lo que la convierte en una heroína. Efectivamente, una ordenanza que sirve de poco y para poco.

Jordi Portabella llegó risueño y divertido. Las campañas electorales le deben cambiar el tono. Estuvo analítico y claro. «Si logro seis concejales, quiero también ser alcalde». Demasiado, pero el éxito es de los ambiciosos siempre que no pisen. Habló bien de las áreas que ha dirigido su partido y no habló de las otras.

Si alguien tiene las ideas claras, ese es Alberto Fernández Díaz.Poco importa si sus soluciones molestan a alguien. Ya avisó que su campaña no sería políticamente correcta, lo que le agradezco para no perder el tiempo, pero respetuosa. Alguien podría calificarlo de populista. Pero no es cierto. Tiene soluciones para la seguridad, los okupas, la vivienda y ese bilingüismo que al Ayuntamiento le cuesta consolidar, aunque hay que reconocer que es mejor que el de la Generalitat, donde no existe. Sobre la inmigración es excesivamente duro, aunque en algo tiene razón cuando pide el acceso a las políticas sociales de las clases medias. Nadie negaría este comentario pero Fernández Díaz lo verbaliza. Si logra transmitir esa idea sin electoralismo puede llevarse una gran parte del voto indeciso.

Xavier Trias podría ser el alcalde pero... Este pero concentra parte de los males internos de CiU y de la realidad catalana.Trias sería un gran alcalde. No es la primera vez que lo escribo.Lo hice hace tres años. Lo mantengo. Tiene sabiduría política e inteligencia para la negociación. El problema en este caso es su partido. ¿Quién mandaría en el Ayuntamiento si Trias se hiciera con la Alcaldía? ¿El alcalde o el partido? Si en algo falla el candidato de CiU es en su exceso de buena persona. Y en esa indecisión sobre su compañero de viaje municipal. Se equivoca cuando seduce a Portabella con palabras suaves. Se equivoca cuando no es concreto con un pacto con el PP. Pensar que, de ganar el PSC, estaríamos hablando de 32 años de poder municipal socialista, a más de uno, también socialista y demócrata, se le abren las carnes.

Por último, Jordi Hereu. Lo cierto es que el comentario general de los integrantes del Foro a su marcha fue positivo. Aunque su tono de voz de puede llegar a taladrar, sus contenidos le salvan. Mejor cuando habla de cosas pequeñas que cuando le sale su pasado de alumno de Esade, una imagen que le han colgado y que le puede funcionar. Conoce la ciudad. No es un recién llegado.Está convencido que gobernará. Y también que, aunque no fuera necesario, pactaría con Portabella y Mayol. Por lo tanto, habrá que conocer qué grado de poder le otorgan a cada uno las urnas.A más votos, más concejalías. Así de claro son las cosas del querer político.

Ahora ustedes deciden. El bazar está abierto y es bueno implicarse.Salud democrática.

alex.salmon@elmundo.es

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