LA agenda internacional tiene desde hace un tiempo la isla de Cuba marcada como uno de los escenarios del planeta en que se avecinan importantes cambios políticos. La precaria salud de Fidel Castro, con un lento proceso de recuperación postoperatorio en marcha, y su ausencia del mando directo del país desde el mes de julio, en que cedió los poderes a su hermano Raúl, ha excitado los movimientos políticos fuera y dentro de la isla para posicionarse ante un futuro que se prevé próximo. Fernando García, hasta la fecha nuestro corresponsal en Bruselas, abre la corresponsalía permanente de La Vanguardia en La Habana, después de haber cubierto en los últimos meses puntualmente diferentes acontecimientos informativos en la isla. El rigor de Fernando García, de sobras conocido por nuestros lectores, y su experiencia en asuntos comunitarios le hacen especialmente indicado para Cuba, que deberá enfocar el futuro de manera diferente y acelerar los cambios que el país necesita, como nos explica en su crónica de hoy, la primera desde la isla caribeña. Narrar la política internacional con sus propios corresponsales siempre ha sido una obsesión de La Vanguardia a lo largo de sus 126 años de historia. Con el de La Habana, el diario tiene su quinto corresponsal permanente en una capital americana y eleva hasta 18 el número de países desde los que más de una veintena de periodistas nos transmiten cada día la actualidad.