El episcopado español sostiene que la mentalidad laicista amenaza la reconciliación en la sociedad
La complejidad de la Conferencia Episcopal Española se ha vuelto a poner de manifiesto en el pleno de esta semana. Comenzó con el discurso de su presidente, Ricardo Blázquez, ratificando que la Iglesia se siente bien en las coordenadas reconciliadoras de la transición y ha concluido con un Mensaje con motivo de la beatificación de 498 mártires del siglo XX en España que puede provocar polémica.
Esta beatificación representa, desde la perspectiva vaticana, una réplica a la legislación laicista y de memoria histórica del Congreso y de otras cámaras como el Parlament de Catalunya. La ceremonia se celebrará en otoño, en un día aún por decidir, en la plaza de San Pedro, con la movilización de miles de peregrinos de todas las diócesis. La Santa Sede ha decidido que esta múltiple beatificación tenga lugar excepcionalmente en Roma pese a que la norma general establecida por Benedicto XVI es que una beatificación se celebre en la diócesis a la que está vinculado el nuevo beato.
Se trata de la mayor celebración de este tipo relacionada con la Iglesia española hasta la fecha. Serán beatificados a la vez 498 mártires, lo que supera el número de 11 santos y 468 beatos del siglo XX en España que son considerados mártires.
El documento se votó el pasado miércoles. De los 77 obispos con derecho a voto, en aquel momento asistían 60. Hubo 58 votos a favor y dos abstenciones. La mayor parte de los 11 obispos catalanes no estuvieron presentes porque se desplazaron a Montserrat para asistir a la clausura de su año jubilar.
El mensaje episcopal habla de quienes "murieron como mártires en la persecución religiosa de los años treinta del pasado siglo XX". Pero no utiliza el concepto de "mártires de la Guerra Civil" porque, según el padre Juan Antonio Martínez Camino, portavoz episcopal, "las guerras tienen caídos en uno y en otro bando; sólo las persecuciones religiosas tienen mártires". Añadió que "en este grupo de futuros beatos, dos fueron martirizados en octubre de 1934, otros 489 en el año 1936 y siete en el año 1937".
El mensaje episcopal, finalmente, se refiere a las hipotéticas amenazas que penderían sobre la reconciliación en este país aunque se apela a la fuerza testimonial de tantos mártires a favor del perdón y de esta reconciliación. Así se señala: "La beatificación que vamos a celebrar es una hora de gracia para la Iglesia. Lo necesitamos de modo especial en estos momentos en los que, al tiempo que se difunde la mentalidad laicista, la reconciliación parece amenazada en nuestra sociedad. Los mártires, que murieron perdonando, son el mejor aliento para que todos fomentemos el espíritu de reconciliación".
La cuestión de si estas beatificaciones contribuirían al espíritu reconciliador fue planteada ayer mismo a la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega. Respondió: "Son decisiones de la Conferencia Episcopal que se producen en el ámbito de sus estrictas competencias y que el Gobierno respeta. No tengo absolutamente nada más que decir".

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