HOJEANDO / ZAPEANDO
Fue curioso ver por la CNN a un alumno de la Virginia Tech University, amigo de una de las víctimas mortales de la terrible matanza, quejarse del tipo de cobertura descarnada que los medios han dado al suceso, en particular a los vídeos y mensajes de autobombo de Seung-hui Cho, para concluir con cierta resignación: «Pero ya sabemos que es cuestión de ganar audiencia, y si no queremos ver esas imágenes no tendremos más que evitar ver los medios que las dan».
Naturalmente, esta opinión no es ni la única ni mayoritaria. En Estados Unidos y en otros lugares han sido más las protestas rotundas por la explotación morbosa de esas imágenes -de las que pueden ver una selección, sin ir más lejos, en elmundo.es- que las manifestaciones de aquiescencia, siquiera por mero cansancio. Pero no deja de ser sintomático de esta era de utilización exasperada y sin reflexión editorial de todo tipo de imágenes, aun duramente ofensivas para los deudos de las víctimas, sin genuino valor informativo y con el riesgo de incitar a los copiones clásicos a hacer algo parecido... Es la era de YouTube, y hay indicios de que el nivel de tolerancia -o de rendición ante el morbo sin coto- va subiendo...
El caso es que la cadena NBC, en plena crisis desde hace meses, que ha recortado gastos y despedido a personal, al descubrirse receptora del material del asesino en serie, se ha saltado cualquier remilgo y ha dado toda la cancha posible a sus siniestras e inconexas diatribas, con excelentes resultados comerciales: sus telediarios arrasaron a los de la competencia. Audiencia, audiencia, cuántos desafueros se cometen en tu nombre.
La propia NBC y muchos medios tienen en sus libros de estilo normas sobre el respeto por el dolor de los afectados, de sus parientes y amigos cuando se produce una gran tragedia, y entre ellas se incita a evitar la publicación de imágenes, textos o palabras ofensivos. Ya vemos lo que han resistido esas normas frente a la tentación...
Otra tendencia que la CNN señalaba estos días parece más positiva: los periodistas ciudadanos, los que obtuvieron imágenes en Virginia Tech, parecen ir optando crecientemente por enviarlas a sitios de internet con credenciales de profesionalidad, que podrán editarlas y presentarlas con más eficacia informativa, y no tanto ya a YouTube, donde aparecen en bruto y a menudo son difíciles de localizar.
No sabemos si estos datos son fiables o están teñidos por el propio interés de la CNN, que cantaba de paso las excelencias de su espacio abierto a las aportaciones de periodismo ciudadano. En todo caso, de confirmarse este hecho, sería un corolario alentador de la tragedia: el papel de tamiz, de selección con criterios informativos, que el periodismo profesional puede desempeñar, es positivo para el futuro de la información en internet, para que no se convierta en una pura galería del morbo. Siempre que mantengamos la profesionalidad, ¿verdad, NBC?
© Mundinteractivos, S.A.

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