QUÉ HAY DE LO NUESTRO
EL FICHAJE. Se podría decir que Maria de la Pau Janer se ha metido en un buen berenjenal. A lo mejor en Baleares la jugada le sale bien, pero no ocurre lo mismo en Catalunya, donde, como es sabido, el PP contamina todo lo que toca. Tampoco en Madrid, donde la ven como una catalanista peligrosa (a ella y a Jaume Matas, que ya es decir). Con todo, si somos objetivos, tenemos que admitir que el fichaje de Janer por el PP balear es una estupenda noticia para la lengua y la cultura comunes, y lo será aún más si -como se dice- la escritora se convierte en consellera de Cultura del Gobierno balear. Maria de la Pau Janer no ayudará a crear los Països Catalans, desde luego; pero seguro que intentará fortalecer el catalán en las islas, sin caer en desvaríos segregacionistas. Y si convence a Jaume Matas, puede que en un futuro próximo (en Frankfurt, sin ir más lejos) la proyección internacional del catalán se haga de forma coordinada. Se oyen lamentos nacionalistas porque Maria de la Pau Janer se ha pasado al otro bando. Si a alguien le sirve de consuelo, hay que reseñar que en el otro bando se oyen lamentos parecidos porque el presidente Matas se está apartando del sendero fácil del anticatalanismo. Y esto, aunque sea difícil de aceptar, es más de lo que el nacionalismo catalán conseguirá jamás en Baleares.
Habrá que asumir que Catalunya, Valencia y Baleares sólo se sienten unidas cuando Piqué, Camps y Matas -que son buenos amigos- se reúnen a hablar de sus cosas: son los Países Peperos. Menos da una piedra.
RAJOY. La carrera electoral entre Mariano Rajoy y José Luis Rodríguez Zapatero se ha dirimido, por una vez, en un plató de televisión repleto de ciudadanos preguntones. Ambas intervenciones tuvieron enjundia, pero sólo ha trascendido la anécdota, el precio del café según Zapatero y el sueldo mensual de Rajoy. Politiquilla, demagogia y poco más. Pero esto no sólo ocurre en España: a Ségolène Royal también la pusieron en un brete al preguntarle cuántos submarinos nucleares tiene Francia. "Un... deux?", masculló la Zapatera."Sept", repuso su entrevistador. ¿Es una carrera electoral o un concurso? En este duelo catódico, ganó el líder de la oposición por medio millón de espectadores. No son votos, pero significan algo. Lo cierto es que Rajoy estuvo muy bien, demostrando una vez más que está muy por encima de su partido. Lo cual es a la vez su mérito y su problema.
ROCA Y DURAN. El tiempo todo lo cura, y consigue incluso reunir en una mesa a fieros adversarios de otros tiempos. Miquel Roca apadrinó a Duran Lleida en la presentación de su último libro, y ambos intercambiaron sonrisas y parabienes. Sólo han pasado 13 años desde que Roca dejó la vida política tras perder su pulso con Pujol, utilizando como excusa las ansias de poder de Duran. Tras ver pasar el cadáver de su rival, Duran Lleida llegó a pensar que Pujol le nombraría sucesor, pero pronto comprendió que un convergente siempre es un convergente. Son cosas de la política: está todo olvidado. En el 2007, Duran y Roca tienen horizontes bien distintos, pero son socios del mismo club, el de los ministros sin cartera. Les une una misma experiencia, la de ser números 2 que quieren librarse del número 1.
RIDAO. Los dos tendrán sus méritos, pero ¿por qué un mitinero como Carod y un hombre de partido como Puigcercós están en el Govern, y en cambio está fuera el circunspecto Joan Ridao, a quien se le está poniendo una cara de conseller que no puede con ella?

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