Las despilfarradoras e intransitivas páginas de Internet de nuestros políticos, a los que tanta pasta parece que les sobra, del Editorial en El Comentario 12/04/2007
El candidato a Alcalde de Avilés, Manuel Peña, ha decidido abrir un sitio en YouTube para albergar su vídeo promocional, realizado de manera casera (se le ve en exceso el rallado de los campos) pero de forma correcta, aunque todavía no ha encontrado la manera de abrir en su página un blog que le permita mantener una conversación permanente con los electores, y desde ahí distribuir su vídeo, algo muy parecido a lo que le ocurre a la página de Gabino de Lorenzo, pero también a la de Paz Fernández Felgueroso, e incluso a la de Vicente Álvarez Areces, que también tiene sus vídeos cerrados y clausurados (en esa página también se ve que sobra el dinero) ya que aquí, la única que empezó con un blog normal y corriente y un vídeo en YouTube es Dolores Álvarez Campillo, la candidata socialista de Llanes a la que le están creciendo los enanos trevinianos que tiene debajo de la alfombra.
Ahora también Manuel Peña busca el sentido común, al abrir su propia página en You Tube para alojar los vídeos hasta ahora clausurados en su página.
Hay dos maneras de hacer las cosas en Internet:
1) Gastar mucho dinero en colgar un anuncio, que como todos los anuncios, se ve una vez y no se vuelve a ver más.
2) Colgar una página con contenidos que fluyan en horizontal, eso que se llama la Web 2.0
¿Qué es la Web 2.0?
Aquí sí que lo que se impone son los principios elementales de la economía. A la página Web 2.0 -una denominación como otra cualquiera; mejor sería llamarla "la web hecha con sentido común- se llega cuando no sobra el dinero como le sobra a todo el mundo que tiene poder en Asturias, políticos que están rodeados de gente ansiosa de que le adjudiquen un chollo que cueste mucha pasta, pero que no es práctico.
Alojar las fotografías, los vídeos y los documentos en servidores públicos, y no en un servidor propio, no sólo supone un gran ahorro (cosa no poco importante) que permite dedicar el dinero a cosas más útiles, sino que además, eso añade la posibilidad de que los vídeos, los documentos y las fotografías sean utilizados por los ciudadanos que tienen blogs y páginas personales, enviarlos a los foros, intercambiarlos en definitiva, siempre que los vídeos, las fotos y los documentos tengan interés.
La Web 2.0 aprovecha las herramientas gratuitas de Internet, como los buscadores integrados en la propia página para encontrar contenidos dentro de ella, los agregadores RSS para informar de las actualizaciones, etcétera.
El modelo contrario a la Web 2.0, aparte de las páginas de los políticos asturianos -que son de manual-, está por ejemplo en los periódicos, como La Nueva España o El Comercio, que no sólo no suben sus vídeos a servidores públicos, sino que los tienen con herramientas poco prácticas -en el caso del periódico de la ovetense calle de Calvo Sotelo El Real Player-, que serán muy “guay” pero no abren en los ordenadores que tiene la gente normal –que no son ingenieros con “fesorias”- y que al final tienen que colgar fotografías que no se ven , documentos que no abren y exceso de peso por todas partes.
Viene una campaña electoral en la que los vídeos crecen en importancia dentro del desarrollo espectacular del papel que Internet juega en la difusión de los mensajes políticos, por una razón muy simple: el número de ordenadores instalados en las casas de la gente se colige a la vista del tamaño de los lineales dedicados a la informática en las grandes superficies, y del número de conexiones ADSL y de cable de alta velocidad en Asturias que se difunde a diario en los medios de comunicación. Que la gente aprenda a usar lo que tiene es cuestión de tiempo, no tanto como algunos creen, pues lo de que aquí el más tonto hace relojes de madera es una gran verdad.
El que siga empeñado en despilfarrar el dinero que parece que les sobra a nuestros políticos, que lo despilfarre, pero el que tenga interés por conseguir el resultado de llevar su mensaje a la gente, tendrá que adaptarse a lo que aconseja el sentido común y crear equipos humanos que funcionen con criterios de sencillez, economía y buen hacer comunicativo, lejos del despilfarro ostentoso, inútil e intransitivo al que estamos acostumbrados en Asturias, la meca del dinero público (que se acaba) derrochado a espuertas.
Nuestros primeros vídeos tardaron meses en alcanzar las primeras cien descargas. Ahora, El Comentario TV tiene muchos videos que superan las tres mil. Es la diferencia con la televisión. Aquí las cosas van despacio, pero crecen geométricamente.
¿No se dan cuenta nuestros gobernantes de que sus lujosas y absurdas páginas incomunicadas dan una pésima imagen de su manera de entender la política?
