El desastroso balance del llamado gobierno plural de la izquierda, PSOE-IU, en Asturias, de Editorial en El Comentario 05/04/2007
Resulta muy difícil explicarse el terrible proceso autodestructivo emprendido por la izquierda gobernante en Asturias, en eso que empezó con pujos de modelo exportable, tras el pacto PSOE-IU que determinó el gobierno bautizado como “la izquierda plural”.
Sus protagonistas, henchidos de orgullo, ponían el acento en lo que esta coalición suponía como modelo de la unidad de la izquierda, en un programa que tenía como eje fundamental la solución del problema de la vivienda, la reindustrialización de la comunidad autónoma y la preservación del medio ambiente y la naturaleza. La realidad, a dos meses de las elecciones, poco tiene que ver con el optimismo generalizado que desató en un principio este experimento político.
Asturias ha vivido con este gobierno “plural” una de las etapas más duras que se recuerdan desde la Transición política, desde el punto de vista de las libertades públicas y los derechos fundamentales de los ciudadanos; pero también desde el punto de vista de las sospechas generalizadas de corrupción que invaden la escena política con un tufo insoportable.
El balance es aterrador.
El procesamiento de los líderes sindicales del naval, Juan Manuel Martínez Morala y Cándido González Carnero, por denunciar públicamente la destrucción de la industria naval, aplastada por el peso de la especulación inmobiliaria ha dado lugar ya a dos manifestaciones masivas de ciudadanos hartos de represión, y ellos son el emblema de la resistencia cívica contra este clima de persecución de la discrepancia y amedrentamiento de la disidencia, que ha traido episodios inéditos en toda España, como el cierre de medios de comunicación, una singularidad asturiana de este gobierno plural que no tiene parangón en el resto del país.
Así nos encontramos con persecuciones como la que se lanzó contra la dirigente del SUATEA Beatriz Quirós o la que están sufriendo el dirigente vecinal Javier Simón y Roberto Roces, el abogado de los ciudadanos de San Andrés de los Tacones que se oponen a la ZALIA; éste es también el caso de la persecución política desatada en los tribunales contra los trabajadores de Cajastur que se encerraron en las dependencias de la plaza de la Catedral de Oviedo, el cierre de Teleasturias o la prohibición de El Comentario TV en los servidores del Principado de Asturias, junto con las razzias mafiosas lanzadas desde las páginas socialistas de Internet como el libelo www.asturiasopinion.com, que han coincidido con el envío de anónimos intimidatorios y correos masivos, en los que se injuria a quienes no se pliegan a este clima asfixiante de recorte de las libertades y amedrentamiento de las personas.
La emergencia de un movimiento cívico de denuncia de la corrupción inmobiliaria y de los peligrosos proyectos industriales alentados por el gobierno PSOE-IU alumbró el nacimiento de una organización social, la Agrupación de Colectivos Asturianos (ACA), que también convocó una manifestación masiva en Oviedo y está convocando en estos momentos otra en Gijón, ante la convergencia de contribuyentes indignados por la corrupción inmobiliaria que crece como hongos en buena parte de los concejos asturianos, en los que los ciudadanos se ven sorprendidos en su buena fe por las extrañas prácticas expropiatorias de un instrumento del gobierno, SOGEPSA, que rebaña el suelo con ansia, para entregárselo sin concurso a sus socios privados, mientras el precio de la vivienda sube sin parar, a pesar de las astronómicas inversiones de dinero público que entran en los bolsillos privados, sin beneficiar ni un ápice a los ciudadanos necesitados de un techo digno.
Las heterodoxas prácticas inmobiliaras de este gobierno coinciden con el descubrimiento de empresas promotoras vinculadas a la política, como es el caso del Grupo Progea, capitaneado hasta el pasado mes de diciembre por el responsable económico de IU en Gijón, José Antonio Hevia Braña, que escrituró personalmente los pisos de lujo que se construyeron en Poniente, en suelo expropiado por “interés general”, en un caso de presunta corrupción inmobiliaria que encendió todas las alarmas por las gravísimas implicaciones que revela en el gran proyecto para la bahía de Gijón, impulsado tras la venta de los astilleros de Izar a una empresa en quiebra que se quedó por dos millones de euros, con un solar que vale cien, mientras partidos y sindicatos piden el fin de la actividad en esos astilleros recien privatizados para facilitar tan vergonzosa operación. El reciente artículo del consejero de la Autoridad Portuaria de Gijón, Manuel García Fonseca en La Nueva España, proclamando la inocencia de IU en los negocios más sucios de la política, con el ex delegado de Progea firmando a su lado, resulta esperpéntico.
La privatización de los astilleros en la operación que en Gijón empezó a desarrollarse en Poniente con los edificios-barco de Progea, y que culmina en El Arbeyal con la liquidación de Izar, es el caso más llamativo, por el descubrimiento público de la vinculación de esta promotora y la estructura financiera de IU, pero no es el único caso. Recientemente, un juez de Oviedo confirmaba en una sentencia que la Fundación Príncipe de Asturias había sido utilizada como “señuelo” para gestar un “pelotazo” en la ría de Avilés, implicando en el mismo al nonagenario arquitecto y Premio Príncipe de Asturias Oscar Niemeyer. Pero la lista es interminable. Casos tan clamorosos como la operación de Prado de la Vega en el entorno del nuevo HUCA en Oviedo, o la expropiación de terrenos en La Magdalena de Avilés, encuentran ecos en las innumerables irregularidades de la urbanización de La Talá en Llanes, que es también un símbolo del cabreo ciudadano ante el tsunami urbanístico que arrasa la costa asturiana desde Ribadedeva hasta Castropol.
La construcción del embalse de Caleao para atender las necesidades de agua de estas urbanizaciones, pero también de los nuevos ciclos combinados previstos en el Plan del Gas, han impulsado la convergencia de quienes están indignados con este loco urbanismo, con las asociaciones cívicas que se oponen a un inusitado desarrollo de la industria eléctrica en Asturias, que choca brutalmente con la idea del Paraíso Natural y contra las propias directrices del Ministerio de Industria que preconiza la racionalización de la generación energética, sin acumulaciones inexplicables como la que impulsa en Asturias el gobierno PSOE-IU con la construcción de la regasificadora de El Musel, con su corolario de gasoductos, ciclos combinados y enormes líneas de alta tensión que van a destruir el paisaje del Principado de norte a sur y de este a oeste. La conversión del suroccidente de Asturias en una batería de molinos eólicos que arrasa las sierras del interior, ha levantado un clamor entre los empresarios del sector turístico.
Da la impresión de que este gobierno está vendiendo, mejor dicho saldando, el territorio asturiano, con la intención de hacer caja a toda velocidad. El Comentario TV ha desvelado públicamente la existencia de un plan para liquidar la minería pública, con la recalificación de todos los activos de HUNOSA que incluye también a todas las instalaciones en activo. El autor del plan de HUNOSA, el arquitecto Víctor García-Oviedo, fue uno de los más conocidos impulsores de la plataforma de apoyo al nuevo hospital de La Cadellada que ya está aplastado por las urbanizaciones circundantes. Este plan para liquidar el patrimonio de la minería, acaba de conocerse, precisamente en el momento en que el gobierno PSOE-IU anuncia que va a transformar en edificable el suelo industrial que resta en el centro de la comunidad, en el triángulo Oviedo-Siero-Llanera. Al parecer este anuncio vino precedido de la venta a un misterioso empresario, por parte de Sepes, de casi dos millones de metros cuadrados del polígono de Silvota, que habían sido adquiridos en tiempos de Francisco Franco para el desarrollo industrial de ese territorio que juega un papel axial en la vida económica de la comunidad. El beneficiario de esta operación podría haberse embolsado de una tacada, decenas de miles de millones de las antiguas pesetas. Eso sí, nos dicen que para comunicar todo este loco Monopoly, van a construir un tranvía, y de paso privatizan FEVE.
¿A quién puede extrañar, ante semejante balance del gobierno de la izquierda plural, que el PSOE e IU estén trasladando al interior de sus propias organizaciones la política represiva y de persecución de la disidencia que desarrollan contra la sociedad, con una irrefrenable pasión de gendarmes? La carnicería de disidentes socialistas en Oviedo y la persecución implacable de los militantes comunistas de IU, son las heridas por las que aflora la furia represora de este gobierno que ha perdido la ponderación, la mesura y a veces parece que hasta el sentido común. Da la impresión de que se han creido que están ahí por derecho propio y no ejerciendo la sagrada labor de representantes del interés general. Lejos de escuchar el clamor ciudadano, lo aplastan, dentro y fuera de sus propias organizaciones políticas.
¿Qué explicación tiene una furia represora de esta naturaleza, que está comprometiendo seriamente las expectativas electorales de la izquierda? Dejemos a un lado el caso paradigmático del PSOE de Oviedo que practica la autocastración al impedir las primarias, porque es un suicidio que se explica solo: prefieren el control de los negocios al gobierno. ¿Cómo se justifica el destrozo que está haciendo IU por ejemplo, en Llanes, Lena, Oviedo, Langreo o San Martín del Rey Aurelio? Porque en el caso de IU, esta brutal actuación de los dirigentes afines a Gaspar Llamazares compromete gravemente sus resultados electorales. Si por algo se ha distinguido el dirigente represaliado de IU Roberto Sánchez Ramos, ha sido por su denuncia de la corrupción inmobiliaria, su oposición al Plan del Gas y su apoyo a Carnero y a Morala.
¿Dónde está el pecado?
La respuesta es evidente: los profesionales de la política optan por la confianza en la que se basa el control de los enormes negocios que hay en juego en las grandes urbanizaciones y en las desmesuradas e improductivas infraestructuras gasísticas. Da igual lo que piense la gente. Importa poco lo que vote, pues están acostumbrados a creer que van sobrados.
Aquí se hace caja. Todo lo demás huelga.
