El presidente del PP está resultando un poco cansino con su rollo Macabeo del “sentido común” que no se le cae de la boca ni para respirar. Pues bien, si Rajoy y el PP tuvieran un ápice de ese sentido común que pregona hace ya tiempo que habían puesto en marcha una política realista y razonable para presentar una alternativa de Gobierno a Zapatero y al PSOE que bien pudiera atraer la atención de los electores que habitan el centro y que, como si tienen sentido común, no votan al PP ni hartos de vino.
Porque si el PP tuviera sentido común y Rajoy estuviera dotado de ese don natural hace tiempo que Acebes y Zaplana se habrían ido de la dirección del partido, con su música ruidosa del fin del mundo, que es lo que anuncian cada vez que asoman la cabeza por televisión: “esto es lo mas grave que nuca ha ocurrido”, “esto es gravísimo”, etc, traición, ruptura de España, violación de leyes, caos, asco y cachondeo que es lo que dijo Astarloa —otro que tal baila— el domingo, en ausencia de Acebes, siguiendo el modelo implantado por Zaplana —a cuyo amigo Jaume Matas acaban de localizar en un palacio Mallorquín—, e inspirado en el ronco, Aznar.
Si España está tan mal como dice Rajoy y hace falta sentido común por que no dan ejemplo en el PP. Por que no hacen un discurso y una oferta inteligente, con caras nuevas y creíbles y con unos modales que sin perder firmeza y claridad no acaben en el esperpento. Ya está bien de hacer ruidos, de pasacalles abanderados y de asustar a los niños y a los mayores con la llegada del fin del mundo, porque eso ya lo anunció Paco Rabanne en Paris en el año 2000 y no paso nada. Y vamos a ver si le ponen punto final a la conspiración del 11M y los puntos sobre las íes a Díaz de Mera, que sigue escondido sin decir donde está el documento de la conspiración, o quien se lo contó, porque este personaje no puede seguir un minuto mas en el PP y menos aún en el escaño del Parlamento Europeo si no se decide a colaborar con la Justicia.
La verdad es que a los españoles nos ha mirado el tuerto del Olimpo. Por un lado tenemos al genio de Zapatero que va dando tumbos por ahí con su proyecto de las mil Españas, y todos sus regalos nacionales y extranjeros: a ERC y CiU la soberanía nacional; a ETA y Batasuna la legalidad; a Marruecos el Sahara Occidental; a Italia Endesa; a Gran Bretaña el istmo de Gibraltar; a los nacionalistas larga mano en el Poder Judicial y Tribunal constitucional; y así hasta mil. Y por otra parte está el pánfilo de Rajoy, el gallego del sentido común y su truope de dirigentes gritones y bronquistas, que están más cerca de un grupo de Latin King que de un club de dirigentes moderados y dotados del sentido común. Y así, unos por otras y otros por unos, no vamos a ninguna parte.
Al final, y dicho está en estas páginas y el domingo en ABC me daba la razón el director de ABC, José Antonio Zarzalejos, en España hace falta un nuevo partido político. Pero no esos pánfilos de Ciudadanos que están más cerca de una ONG lingüística que de un partido. Hace falta un partido de verdad, de centro, español y con liderazgo. ¿Me están escuchando Bono y Gallardón? Hace falta un partido con las ideas muy claras, los líderes muy capaces y más que con sentido común con sentido de la realidad. Y sobre todo con buenos modales, en vez de tanto grito y tanto chillo como los que en el PP no paran de dar.

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