Nicolas Sarkozy gusta muy poco a algunos de sus ex compañeros de gabinete. Dos ministros del actual Gobierno francés, conocidos por su proximidad al primer ministro, Dominique de Villepin, han expresado con pocos días de diferencia su rechazo a apoyar al candidato oficial de la UMP al Elíseo y su respaldo al presidenciable de la centrista UDF, François Bayrou. Se trata de Azouz Begag, ministro delegado para la Promoción de la Igualdad de Oportunidades, y de François Goulard, ministro delegado de Enseñanza Superior. El primero es independiente, pero el segundo milita en la UMP, donde ocupa el cargo de secretario nacional adjunto de formación. Ambos fueron nombrados ministros por Villepin en el 2005.

La decisión de Begag y Goulard de combatir a Sarkozy no es del todo una sorpresa, por cuanto los dos han mantenido serios enfrentamientos con el hasta el pasado lunes ministro del Interior en el seno del Gobierno.

Pero es muy significativo, pues muestra hasta qué punto el líder de la UMP suscita rechazo en determinados sectores de la derecha francesa. Villepin - su gran rival- ha esperado hasta el último momento para expresar un apoyo desvaído al candidato de su partido. Lo mismo que Jacques Chirac.

Azouz Begag, nacido en Lyon hace 50 años de padres argelinos -es el único miembro del gabinete de origen magrebí-, escritor, profesor de economía e investigador especializado en socioeconomía urbana en el CNRS, se enfrentó duramente con Sarkozy en el otoño del 2005 a raíz de la crisis de las banlieues.Tras declarar a finales del año pasado que votaría por Villepin "aunque no se presentara", Begag esperó a que el primer ministro se pronunciara formalmente a favor del candidato de la UMP para marcar distancias y expresar su apoyo a Bayrou: "Es el único candidato al que yo puedo apoyar", afirmó.

Diputado y alcalde de Vannes (Bretaña), ciudad en la que nació hace 54 años, François Goulard es de los pocos políticos de la derecha que ha osado alzar la voz en público contra Sarkozy. El verano pasado criticó abiertamente en Le Figaro las posiciones del líder de su partido respecto a la reforma de las instituciones y en materia de política europea y ha decidido ahora apoyar a Bayrou, quien - en su opinión- presenta "el único programa serio".

Sarkozy, en compensación, logró ayer el apoyo del ministro de Cohesión Social, Jean-Louis Borloo, líder del Partido Radical y uno de los ministros con mejor imagen.

Los sondeos constatan un retroceso de Bayrou: uno de LH2 para 20 Minutes le daba ayer un 20% frente al 27% de Sarkozy y Royal, mientras otro de Ipsos-Dell para Le Point le concedía 18,5% frente a 3% y 25,5%. Ambos dan ganador a Sarkozy sobre Royal en la segunda vuelta, pero con resultados muy diferentes: 51% a 49% y 53,5% a 46,5%.