La llegada de la alta velocidad ferroviaria, de Pelayo Roces Arbesú en El Comercio
DURANTE cuatro años, los socios del gobierno asturiano, Partido Socialista Obrero Español e Izquierda Unida, han mantenido una total inacción acerca de la decisión final de la llegada del tren de alta velocidad hasta Gijón. Llegan las elecciones y algunos de ellos se mueven. Los otros siguen como siempre, ocupados en viajar mucho y comer bien.
La alta velocidad ferroviaria en Asturias tuvo su pistoletazo de salida a través de la variante de Pajares en el mes de julio de 1997, cuando el BOE publicó la licitación del estudio informativo de la misma, después de que los socialistas durante 14 años diesen la espalda sistemáticamente a esta vital infraestructura, que permitirá derrumbar definitivamente el aislamiento del Principado.
El 11 de febrero de 2004 se colocó la primera dovela de los túneles. La inversión comprometida por el Gobierno del Partido Popular era de 1.800 millones de euros y un plazo de ejecución de 60 meses.
Con la llegada de Zapatero y de Magdalena Álvarez al Gobierno de la nación, esta obra comenzó a tener graves problemas, cosa lógica teniendo en cuenta la actitud obstruccionista mantenida por los socialistas con este proyecto ferroviario a lo largo de sus períodos de gobierno. Tan sólo una semana después de la toma de posesión del presidente, la obra sufrió la primera paralización, el 20 de abril de 2004, a la vez que se encarecía el proyecto por el incremento de precio propuesto para la licitación por el nuevo Gobierno. La variante de Pajares no tuvo que esperar los 100 días de cortesía, dos días después de nombrada como ministra, Magdalena Álvarez restaba a Asturias cerca de 500 millones de euros de inversión que sabía muy bien dónde iba a destinar.
Las licitaciones de proyecto y obra que había realizado Francisco Álvarez-Cascos, y que estaban dispuestas para la apertura de ofertas, quedaron de esta forma paralizadas. Pero es más, las posteriores vieron incrementadas los importes de las precedentes en un 137%, sin que nadie hasta la fecha haya dado las explicaciones que se solicitaron y sin que la señora ministra justificase todo ello, ya que para esta señora la autocrítica es un concepto desconocido.
Pero, claro, en una de estas el presidente del Gobierno llega a Asturias y ya sabemos cómo es -que nos lo pregunten a los que viajamos por la autopista del Huerna: prometió que la línea de alta velocidad entraría en funcionamiento en 2009.
Por las interpretaciones que sucedieron, sabemos que esa promesa es un nuevo engaño que demuestra el carácter y la personalidad de quien nos gobierna y, además, mantiene al frente del Ministerio de Fomento a una 'mujer cuota', que en estos años ha demostrado su incapacidad e ineptitud para dirigir las infraestructuras españolas.
Frente al AVE proyectado por el Partido Popular, el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero apuesta por un tren de altas prestaciones que, es obvio, defrauda por completo las expectativas que albergábamos los asturianos de contar con un ferrocarril modernísimo que nos incorporase a las actuales infraestructuras de la alta velocidad.
El hecho de que en 2007 no se sepa el tiempo de recorrido, la velocidad que alcanzarán los trenes, ni el trazado que en Asturias tendrán las vías, como el desconocimiento de si el ancho de éstas será el internacional o el español, hace que podamos sospechar que estamos ante un nuevo timo de la 'ministra cuota' para con Asturias. Alguien ha dicho que esos parámetros -velocidad, tiempo y espacio- son accesorios. Pero, ¿ cómo se puede decir algo así, cuando la propia Adif sanciona la llegada intempestiva de sus convoyes con la devolución del importe de los billetes ? Basta leer la web de AVE para conocer que desde el 11 de septiembre de 1994 se encuentra instaurado el compromiso de puntualidad, época en que los trenes alcanzan por primera vez los 300 kilómetros por hora en servicio comercial, de modo que un tren AVE es capaz de realizar el recorrido Madrid-Sevilla en 2 horas y 15 minutos cuando en 1992 la duración de viaje era de 2 horas y 55 minutos. ¿No es éste -el AVE de Andalucía- el modelo que preconiza la ministra para Asturias?
Parece que no, pero eso al presidente del Principado y a su Gobierno -con la anuencia de IU de Asturias- le trae sin cuidado. El señor Areces, lejos de ponerse de una vez las pilas, bajarse de la poltrona y exigir de una vez al señor Rodríguez Zapatero que se ocupe de Asturias, al menos como lo hicieron los sucesivos gobiernos de José María Aznar, se hace cómplice y corresponsable de los malos vientos que soplan para Asturias desde el 14 de marzo de 2004 y, en vez de exigir lo que todos los asturianos demandamos, se calla. ¿ Cómo recuerda esto épocas bien recientes de otros gobiernos asturianos y qué actitud tan diferente -la de Areces y su gobierno- frente a su permanente beligerancia contra Aznar y los gobiernos del PP ?
Enredando hasta límites insospechados, Areces habla de realizar estudios inútiles en vez de exigir, que es lo que le corresponde al gobierno de esta comunidad autónoma, que se cumpla el plazo del AVE.
En vez de estar atentos a los recursos presupuestados por el Estado para el AVE asturiano, habla de destinar recursos públicos escasos de los presupuestos asturianos a analizar las alternativas de trazado.
Los mismos empresarios asturianos ponen en duda que se cumplan los plazos en las infraestructuras pendientes. Incluso que el AVE de Madrid llegue a Gijón.
Su presidente ha cuestionado si será necesario coger autobuses en Puente de los Fierros para llegar a Oviedo o Gijón, convencido de la escasa fiabilidad acreditada y contrastada que los socialistas y quienes les apoyan tienen en materia de infraestructuras. No les dan respuesta a los interrogantes que ha planteado.
Por contra, el PP defiende un AVE para Asturias en el que el viaje entre Madrid y Asturias dure menos de 3 horas, permitiendo enlazar con el resto de las líneas de AVE que funcionan o lo harán en España en breve plazo de tiempo, mediante ancho de vía internacional.
Pero la terquedad socialista retardará aún dos años conocer el trazado entre las estaciones de Lena y de Gijón. Y pese a que el Gobierno de la nación sigue manteniendo el año 2009 como fecha para la conexión por AVE entre León y Asturias, lo cierto es que a estas alturas ni Fomento tiene decidido aún si Campomanes tendrá un centro de seguridad de la variante, a pesar de que se dice que ésta entrará en servicio en 2009.
En resumen: a pesar de que Magdalena Álvarez ha asegurado que el AVE asturiano será como el de Andalucía, desde luego los datos dicen lo contrario. Por referirnos comparativamente con esa región, Andalucía dispondrá este año de líneas de AVE de alta velocidad con Jaén, con Córdoba, con Sevilla, con Málaga, muy pronto lo hará con Granada y Cádiz.
Hoy ya sabemos con certeza que, con gobiernos socialistas, Asturias nunca tendrá antes de 2020 AVE del Cantábrico. El señor Areces ha sido claro al respecto señalando que «todas las infraestructuras que necesitamos se terminarán en la próxima legislatura». Su posición es clara: No al AVE del Cantábrico; no a dar plazos del AVE a la Meseta.
No le ha ido a la zaga el coordinador de Izquierda Unida de Asturias, Jesús Iglesias, ha dicho que «habrá alta velocidad veinte años después que en Andalucía». Certero pero incoherente. Para eso no esté usted con el gobierno, esté contra elGobierno.
La falta de peso político del señor Areces y de su gobierno, impedirá que tren asturiano pueda ser competitivo, lo cual únicamente ocurrirá si realiza el viaje entre Asturias y Madrid en menos de 3 horas.
El AVE, un transporte destinado a captar más del sesenta por ciento del tráfico aéreo entre Asturias y Madrid, llegará en 2012 o quizá más tarde. Y a pesar de que los expertos estiman que el tren ganará la batalla al avión si el viaje dura tres horas, porque hoy la alta velocidad y vuelos baratos, representan la batalla europea de los tiempos, en Asturias seguiremos por mucho tiempo abocados a la dualidad avión/coche.
La batalla para la que Asturias tenía que estar preparada, representa aún una ilusión en las manos de los actuales gobernantes.
Unos gobernantes que han dado por perdido el AVE del Cantábrico y que no sienten apego alguno por el AVE que nos unirá con Madrid y el resto de España.
En esta tesitura, qué difícil es llegar a ningún lado en algún momento.
Pero estén seguros que los asturianos se lo harán saber y les pasarán la factura de los compromisos incumplidos y de los olvidos conscientes de las expectativas que todos nos habíamos marcado. Los comicios están a la vista.
PELAYO ROCES ARBESÚ. DIPUTADO DEL PP Y PORTAVOZ DE INFRAESTRUCTURAS DEL GRUPO POPULAR.
