Muchos asturianos no sabrán qué es La Talá, la gran reserva natural, al oeste de Llanes, que hace mucho tiempo que desbordó el marco local, cuando hace ya quince años, la asociación AVALL inició un tiempo nuevo en la historia reciente del movimiento ciudadano en Asturias, con una gran pelea contra las normas subsidiarias impulsadas por el entonces alcalde, y hoy Delegado del Gobierno en Asturias, Antonio Trevín Lombán. En aquel entonces, la batalla del paisaje de Llanes y su costa, se convirtió en una enorme polémica de opinión pública, a la que se sumaron, a través del diario La Nueva España, numerosos personajes de la vida social y cultural del Principado de Asturias, que lograron frenar aquella locura, en la que se convertía en categoría el convenio urbanístico, una figura que con el tiempo y la ayuda del ejemplo marbellí y levantino, ha contribuido a escribir un triste capítulo de la corrupción inmobiliaria en España.
El convenio de La Talá se cayó, junto con toda la estructura jurídica que Trevín había levantado, para albergar una operación que desde el principio chocó con los escrúpulos de muchos, que supieron ver las consecuencias que aquello iba a traer para nuestra convivencia política, deteriorada por el desmadre de las comisiones y de la financiación de la política. y de lo que no es financiación de la política, y por las reticencias de quienes comprendieron también, que las urgencias egoistas de algunos, iban a tener como consecuencia, la destrucción de la gallina de los huevos de oro del paisaje asturiano, una de las pocas fuentes de riqueza reales que nos quedan, en medio de la destrucción de nuestros modos de vida ligados a la tradición industrial.
Del 93 al 95, gracias al escándalo del Petromocho, Trevín fue Presidente accidental del Principado, en una época en la que germinaron buena parte de los problemas que hoy han convertido Asturias en lo que es, un lugar en el que sucede de todo, pero nunca se depura ni se investiga nada. De vuelta a Llanes, en 1997 se concontró con los tribunales, que dieron definitivamente al traste con su obsesiva pretensión de hormigonar La Talá, y vuelta a empezar con una nueva normativa urbanística, tramada desde cero, mientras iban y venían los compradores de aquel suelo que fue a parar a las manos de Juan Antonio Pérez Simón, multimillonario mejicano que está sentado a la diestra de Carlos Slim, el hombre más poderoso de hispanoamérica y una de las mayores fortunas del mundo. Los promotores de la operación, creyeron que el poderío económico y las exhibiciones de signos externos del nuevo titular de la operación, desmoralizarían a los infatigables detractores de aquel ataque a un paisaje sagrado.
La noticia de la llegada del todopoderoso mejicano, con su yate, su corte, su mansión y sus inversiones masivas en la zona, no arredró a los ciudadanos agrupados en AVALL, convencidos de que les asistía la razón, y desde entonces hasta hoy, la pelea de La Talá hizo correr ríos de tinta en la prensa asturiana, con episodios tan espectaculares como el de la expulsión del Pleno de Llanes, del secretario de AVALL, Txomin Goñi Tirapu, que fue desalojado por la policía, esposado y arrastrado por el suelo, por llevar puesta una camista que denunciaba la aprobación plenaria del proyecto, esta vez bajo la presidencia de la alcaldesa Dolores Álvarez Campillo, que no se cortó ni un pelo a la hora de recurrir a la violencia para impedir que Goñi proclamase públicamente sus opiniones con la frase "La Talá Ilegal" escrita en el pecho. Al final, el impulso de AVALL y las maniobras para aplatar su protesta, están en el origen de ACA, la Agrupación de Colectivos Asturianos, que ha extendido a toda Asturias su espíritu de resistencia cívica, dando coherencia y fuerza a los muchos movimientos contrarios a los abusos de poder de la clase política, que nacían y se desarrollaban en Valdés, Cudillero, Carreño, Muros, Gijón, Tapia, Los Oscos, Gijón, Oviedo, Pola de Lena, Aller y otros núcleos, en los que los ciudadanos se veían aislados y aplastados por una administración todopoderosa.
Hasta aquí, una historia conocida para los fieles seguidores de El Comentario TV, una página que se abrió ya un hueco importante en Llanes y en general en la comarca del Oriente, que presta una gran atención a lo que acontece en la zona, pero lo que nadie podía esperar, tras quince años de lucha legal en los tribunales de justicia, con una aplastante y voluminosa lista de actuaciones a sus espaldas, es que de repente el Principado de Asturias, que hasta ahora había demostrado una singular ceguera hacia las reivindicaciones vecinales, de repente, decida ordenar al ayuntamiento de Llanes que suspenda las obras del Plan Parcial de La Talá, por sus incumplimientos flagrates de la declaración de impacto ambiental, con obras que violan de manera palmaria, la protección en la franja de los 200 metros afectados por la Ley de Costas, algo que ya era evidente, pero que de repente acaba de dar pie a una fulminante resolución del Servicio de Gestión y Disciplina Urbanística de la Consejería de Medio Ambiente, es decir, un órgano dependiente de Francisco González Buendía, fiel escudero del Presidente Vicente Álvarez Areces, que el pasado domingo anunciaba en la prensa, a bombo y platillo, la creación de un Observatorio del Litoral, con la misión de "preservar la calidad del paisaje", algo que hasta la fecha importaba un rábano al presidene, y dos a su consejero.
Areces, que empezó su carrera como alcalde con la desgraciada urbanización del Rinconín en Gijón, y que lanzó su gran proyecto vital arrasando la industria naval asturiana en la bahía de Gijón para cargarse los astilleros de Juliana y Naval Gijón llenándolos de casitas y casotas, parece haber sufrido una caida del caballo urbanizador, que le conducía hacia Damasco por una senda hormigonera, cuando de repente, el golpe experimentado le hizo cruzar de acera y convertirse en defensor de la naturaleza y el paisaje: evidentemente, algo gordo -y no es un chiste fácil- está pasando aquí, cuando aprovechando su viaje a Méjico, país en el que sus viejos amigos del grupo de empresas Mall, desarrollan una poderosa urbanización en Campeche, península del Yucatán, Areces acaba de dejar caer una enorme pedrada sobre lo que es el más preciado proyecto del Delegado Trevín Lombán, su más viejo empeño, la operación en la que sin duda más se juega el mejor amigo que tiene Alfredo Pérez Rubalcaba en Asturias.
La respuesta no está el viento, sino en los papeles. La batalla se pudo seguir desde El Comercio, donde se atrincheran las huestes de Antonio Trevín, con Eduardo Donaire como lugarteniente, desde la llamada "tercera vía" del socialismo asturiano, y La Nueva España, en donde el Presidente Vicente acaba de depositar todas sus complacencias, en forma de siete licencias de televisión digital terrestre de ámbito local, y aún así la tiene fuera de control, que aquí el mejor parné sale de Cajastur y HC Energía. En El Comercio, Trevín, Donaire y sus cuates hacen y deshacen, fundamentalmente en los astilleros gijoneses, donde han tomado posiciones para Ferraz en la operación de liquidación del solar de Juliana, que José Luis Rodríguez Zapatero parece haberle regalado a un poderoso empresario madrileño -habrá que ir averiguando que pasa con los solares de Izar en Sestao, Manises, Sevilla y Cádiz-, mientras que Areces se veía amparado en su juego, con el precario apoyo de La Nueva España, que pese al alpiste de las licencias televisivas, intenta zafarse del abrazo del oso presidencial, para ligar con Javier Fernández, convertido en un auténtico saltimbanqui, que ha salido colocado de número dos en las listas a la Junta General, dejando tirado a su padre político, José Ángel Fernández Villa, en un pacto con Trevín y Donaire, en el que está incluida primero la cabeza de Villa, pero después viene la de Areces.
Trevín y Donarie le están desgraciando la campaña a Vicente, volcándose en Oviedo donde están metiendo en carteles, vallas y banderolas una buena dosis de edificabilidad convertible en bolsa. Mientras, Trevín se las arregla para que la población se alarme ante los crujidos de sus llaves en la cerradura de las celdas que está preparando para Cándido González Carnero y Juan Manuel Martínez Morala, en tanto que Donaire pone en pie de guerra el antaño feudo gijonés de Areces, enredando con su monopoly de los astilleros, en el peor momento posible para la lista encabezada por el presidente en liquidación, al que las encuestas dan ya unos preocupantes resultados. Ambos dos, Trevín y Donaire, no ven con malos ojos una derrota dulce de Areces, esperando que el colchón de IU les libre por la campana, con una nueva y más débil coalición, en la que seguir tejiendo y destejiendo metros cuadrados. La respuesta de Areces no se hizo esperar, y ahora devuelve el envite en Llanes, con un golpe extraordinariamente violento en La Talá, donde el prestigio de Trevín como conseguidor se puede derrumbar, llevándose por delante a su alcaldesa delegada. Los enredos de Trevín con Fernando Masaveu, también han quedado en evidencia, pues ahora se confirma la gran engañifa que le había colocado a La Nueva España.
Y en esas estamos, ¡señoras y señores!, a muy pocos meses de unas elecciones municipales y autonómicas decisivas, en las que Asturias juega un simbólico pero importantísimo papel para un José Luis Rodríguez Zapatero, que por no enterarse de nada, tampoco tiene ni la menor idea de la espectacular bronca que están liando en Asturias sus furrieles, que se las están arreglando entre unos y otros, para descomponer el mapa electoral. Menos mal -piensan ellos- que lo que tienen enfrente da un gran margen para jugar todo lo que quieran. Mientras en Ferraz vean bien amarrada la operación de la bahía de Gijón, España va bien. Ninguno de ellos mira hacia las cuencas, donde en cualquier momento Villa dejará de chapotear en el agua, para dar su último puñetazo encima de una mesa, en la que ya nadie está sentado, pues esto es ya lo de cada uno para sí y Dios contra todos...
AVALL: "La Talá Ilegal"

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