UN CENTRO ESTRATÉGICO DE LA NUEVA BARCELONA

El macromuseo prevé abrir sus puertas en la plaza de las Glòries en el 2011

Concebido como uno de los grandes equipamientos culturales de la nueva Barcelona, tanto por su situación estratégica -la plaza de las Glòries- como por la potencia dinamizadora del sector que lo impulsa, el Centre del Disseny abrirá sus puertas en el 2011, según las optimistas previsiones hechas públicas ayer por el alcalde Joan Hereu. Pero sus actividades comenzarán mucho antes. Este mismo año echará a andar de forma transitoria en el Palau Nadal de la calle Montcada, sede del Museu del Tèxtil i la Indumentària, cuyas colecciones se trasladarán mientras tanto al Museu de les Arts Decoratives de Pedralbes. Y lo que es más importante, Ayuntamiento y Generalitat han firmado un acuerdo de financiación por el que la segunda se compromete a aportar 58 de los 88 millones de euros que costará la construcción y puesta en marcha del enorme edificio de 25.000 metros cuadrados proyectado por MBM Arquitectes, el equipo que encabeza Oriol Bohigas.

El anuncio del inicio de las obras para julio del 2008 da nuevos bríos a una iniciativa que ha ido avanzando a un ritmo cansino -el primer proyecto arquitectónico, también de MBM, se presentó en el 2001- a causa de los vaivenes a que se han visto sometidos los planes generales de reforma del área de las Glòries y de la reordenación de su anillo viario. El calendario municipal contempla la creación junto a la Generalitat y el sector de un ente que será el responsable de gestionar el proyecto, y fija en dos años la duración de las obras. El nuevo macromuseo -"un centro de centros", lo llama el diseñador Ramon Prat, comisario encargado de la redacción del proyecto teórico, a falta aún de un nombre definitivo- reunirá colecciones y actividades relacionadas con la arquitectura, el diseño gráfico, audiovisual y de comunicación, diseño de producto y moda. Y, en contra de lo previsto en un principio, se ha descartado la incorporación de la colección del Museu de Ceràmica, actualmente en el Palau de Pedralbes, y que continuará manteniendo su independencia aunque en otra sede aún por concretar.

Más allá de la actividad museística y expositiva (extensible en la red), el centro quiere ser un lugar abierto a la reflexión, el debate y la crítica donde, "como sucede en el CCCB con todo lo que tiene que ver con la contemporaneidad, se pueda hacer diagnosis de lo que sucede en el campo del diseño", precisó Prat, para quien también será una prioridad la investigación y la estimulación de la producción mediante la implicación de la industria y las instituciones. A tal fin, MBM Arquitectes -que ha tenido que modificar su proyecto primero para adaptarlo a los nuevos planes urbanísticos- ha diseñado un edificio multifuncional, que dialoga desde la horizontalidad de un voladizo metalizado con ese "magnífico monstruo", en palabras de Bohigas, que es la torre Agbar. El cuerpo principal del museo se situará a nivel subterráneo (salas principales de exposiciones, investigación, enseñanza) que gozarán de iluminación natural gracias a una fachada acristalada, cuyos efectos se verán multiplicados por un lago artificial, así como por seis grandes lucernarios que harán también las veces de escaparate. El segundo cuerpo emerge 14,5 metros sobre la superficie y contará con un auditorio que gozará de una gran vista sobre la ciudad a través de un cristal que, en el exterior, hará las veces de pantalla de proyecciones. El edificio estará rodeado de un gran espacio público con zonas verdes.