Ya sabemos que los tres grandes debates de la política nacional en esta legislatura están en los tribunales, ocurre con la masacre del 11M, con el Estatuto catalán y en torno al proceso de la negociación con ETA y el cúmulo de causas pendientes en los distintos tribunales sobre todo ello. De ahí las tensiones que surgen en torno al control del Poder Judicial por parte del PSOE y del PP, porque ambos consideran que hay mucho en juego, lo que es verdad, aunque no justifique su intento de control judicial. Pero se equivocan los políticos porque en la administración de justicia las cosas no son tan simples como muchas veces se dice en los medios de comunicación y partidos políticos, simplificando el comportamiento de jueces y magistrados en dos bandos, los de la izquierda y los de la derecha, lo que no se corresponde con la realidad. Ahí está por ejemplo la gran mayoría, presuntamente conservadora, de la Sala del Tribunal Supremo que redujo a tres años la condena del etarra De Juan Chaos por sus escritos en el diario Gara.
Y ¿cuál es ahora la respuesta del PP y de ese pseudopartido político que parece ser la Asociación de las Víctimas del Terrorismo? Pues convocar otra concentración, ya la enésima, en Madrid en contra de esta condena, que consideran excesivamente leve, de De Juana Chaos, pidiendo de paso al Gobierno que le obligue a cumplir íntegramente lo que le queda de pena en prisión. De esta iniciativa, que sorprendentemente apoya el PP, se desprende la idea de una convocatoria contra el Tribunal Supremo, digan lo que digan sus promotores. Y sorprende que el PP apoye semejante acto por más que todos los españoles o una gran mayoría estemos de acuerdo con que De Juana cumpla toda la pena que le queda prisión.
Si añadimos la lectura que están haciendo ciertos sectores del PP del juicio del 11M desde su inicio, favoreciendo la idea de un proceso paralelo a favor de la conspiración, veremos que el vale todo con tal de desgastar al Gobierno no parece la mejor decisión si con ello acabamos dañando a los jueces y magistrados que se enfrentan a tan ardua tarea como es el proceso sobre la matanza de Madrid. En este sentido tenemos que lamentar que Esperanza Aguirre haya puesto Telemadrid al servicio no sólo de la conspiración que jalean El Mundo y la COPE, sino indirectamente de algunos procesados sobre los que pesan indicios, pruebas y sospechas más que contundentes como presuntos autores de la matanza de Madrid. ¿Está Telemadrid del lado de los procesados e imputados por la masacre del 11M? La apertura de un telediario de la cadena de Aguirre diciendo que Zougam estuvo “contundente”, por no decir impresionante, es lamentable, sospechosa y se acerca más a la apología del terror que al derecho a la información veraz por la que debe velar un medio público. Pero ya se sabe quién manda en Telemadrid.
Cadena donde por cierto se ha ocultado el lío del PP y de Acebes en la cárcel ilegal y torturadora de Guantánamo, y que tuvo a bien reproducir palabras muy inoportunas del diputado Arístegui —¡al inicio del 11M y en las puertas del tribunal!— diciendo que si los jueces no desvelan la verdad, habrá que buscarla por otros sitios, lo que supone tanto como decir que no se fía del tribunal. Sin olvidar que fue también en Telemadrid donde el ex portavoz de Aznar, M. A. Rodríguez, lanzó un gigantesco disparate al afirmar que hay que averiguar qué grupo terrorista puso a Zapatero en la Moncloa.
Naturalmente, estos males no sólo son del PP y de sus medios. Si escuchamos un poco las soflamas de los telediarios de la Cuatro, o las cosas que dicen desde el PSOE y de sus medios afines sobre la recusación de Pérez Tremps en el Tribunal Constitucional, entonces veremos y comprobaremos que la batalla política y mediática en contra de los jueces y magistrados es global. Y decimos global porque otras minorías nacionalistas también se suman a diario a la gresca llegando a más que palabras, como lo hizo hace pocos días el lehendakari Ibarretxe convocando una manifestación contra el Tribunal Superior del País Vasco que lo había citado a declarar.
En estas condiciones, bajo estas presiones y en medio de este berenjenal es muy difícil que los jueces puedan actuar con tranquilidad y serenidad, aunque muchos de ellos, la gran mayoría, consigue superar el ruido y la presión. Y ojalá que eso ocurra en los tres grandes juicios citados que están bajo su responsabilidad, al margen de presiones y de manifestaciones como las que se acaban de convocar. Los jueces y magistrados tienen en todo esto una ventaja, como es su experiencia a la hora de escuchar a toda clase de delincuentes diciendo que son arcángeles que no tienen nada que ver con lo que se va a juzgar. Es lo que dicen ahora los imputados del 11M para ver si se pueden salvar. De ahí que no deberían dejarse impresionar por el ruido de la calle, los medios o la política, y mucho menos si tienen en sus manos decisiones de gran trascendencia social.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados