La Coctelera

Reggio

Un lugar de encuentro para leer juntos, continuación de Caffè Reggio http://www.lacoctelera.com/caffereggio

7 Febrero 2007

¿Qué ganamos con votar?, de Salvador Cardús i Ros en La Vanguardia

Un informe reciente de la dirección general de Participació Ciudadana del Gobierno de Catalunya ha vuelto a poner sobre la mesa, ahora sin las urgencias interpretativas de la resaca postelectoral, la cuestión de la abstención electoral. No cabe duda de que la intención es buena, el interés justificado y la ocasión oportuna. Otra cosa es si la encuesta sirve para conocer más a fondo la cuestión o si, en lo que suele ser demasiado habitual entre este tipo de informes, no se ha caído en una nueva ocasión de lo que el sociólogo norteamericano P. L. Berger, irónicamente, calificaba de "ardua (painful) demostración de lo evidente".

No voy a profundizar en cuestiones metodológicas sobre un informe que aquí sólo utilizaré de pretexto para seguir en el debate de la abstención que Participació Ciutadana nos propone. Pero sí creo necesario apuntar una consideración. La muestra de la encuesta, de 6.900 individuos, es ciertamente muy amplia y se justifica por la necesidad de llegar a encontrar más de mil respuestas de abstencionistas (se entrevistaron a 1.190). La cifra de mil abstencionistas era necesaria, teóricamente, para conseguir una buena representatividad no sólo del conjunto de la población - mayores de 18 años con derecho a voto-, sino también de los propios abstencionistas. A pesar de todo, resultó que entre los 6.900 encuestados telefónicamente, sólo un 17,9 por ciento declaró que no había votado en unas elecciones que se acababan de celebrar. De lo que se deriva que, habiendo sido la abstención de un 44 por ciento, la muestra, aunque muy amplia, tiene grandes defectos, y que la submuestra de los 1.190 abstencionistas es sesgada. Las causas, entre otras, deberían buscarse quizás en el hecho de ser una encuesta telefónica - lo que excluye a un número significativo de jóvenes- o bien en el hecho de que la gente solemos mentir, particularmente si sabemos que quien nos encuesta es el propio Gobierno y, además, desde la primera pregunta nos olemos que investigan nuestra mala conducta abstencionista.

Pero, aunque grave, no creo que éste sea el punto más débil de la encuesta, sino el hecho de haber concentrado su esfuerzo en preguntar acerca de las motivaciones para votar o dejar de hacerlo. En realidad, las motivaciones declaradas son meras justificaciones, si no disculpas, a menudo propuestas por el propio cuestionario. Y, por si fuera poco, la encuesta sólo sugiere motivaciones de carácter general - descontento con la política, desconfianza en los partidos...- sin entrar en las particularidades de aquellas elecciones, en las que dos de los partidos que finalmente nos gobiernan llegaron a perder casi el 25 por ciento de los votos obtenidos tres años antes y que, fundamentalmente, fueron a parar a la abstención. Comprendo que el Gobierno tuviera dificultades en entrar en tales concreciones, pero el resultado es que si la descripción del perfil de los abstencionistas ya adolece de credibilidad por razón de la muestra, el análisis de las causas de la abstención se pierde en consideraciones moralistas, creando la impresión de que la cultura política de los ciudadanos se limita a vagas cuestiones como el descontento, el desinterés, la crispación o la comodidad. El informe, por desgracia, olvida el principio de la no conciencia,es decir, que los ciudadanos actuamos sin saber las causas objetivas de nuestros actos, sin plena conciencia, resultado de una reflexividad escasa, a menudo mal informada y siempre cargada de contradicciones argumentales. Así, el informe no puede ir mucho más allá de descubrir las formas de autoengaño, que por otra parte son las previsibles.

En cambio, el informe deja aparte cuestiones de carácter estructural para las cuales la encuesta habría sido buena. Por ejemplo, sobre las fuentes concretas de información (qué cadenas televisivas, qué emisoras de radio o qué periódicos leen los abstencionistas). Tampoco sabemos cómo afectan los cambios de municipio de residencia, en estos momentos tan importantes, a la participación electoral. Ni sabemos gran cosa acerca de qué escuelas o exactamente qué estudios han seguido los pasotas del voto, ni sobre la estructura familiar o profesional.

En general, en los análisis sobre participación electoral sobra moralismo culpabilizador, ya sea de los propios abstencionistas, ya sea de las conductas de los partidos y los políticos, que acaba siempre en propuestas voluntaristas que las duras reglas del juego político, finalmente, van a impedir que se cumplan. Un buen estudio sobre la abstención debería medir, con la máxima crudeza, la relación entre coste y beneficio de la participación electoral. Si la política recurre al marketing electoral, el ciudadano se comporta lógicamente como un consumidor. Es decir, la pregunta verdaderamente interesante no es sobre lo que aparta del buen camino, sino la que responde a por qué seguir en él. Si lo que queremos es conocer el porqué de la conducta política, dejémonos de sermones acerca de las obligaciones del buen ciudadano y preguntémonos qué provecho se saca, objetivamente, con ir a votar. Y ya verán como pronto vamos a llegar a dos conclusiones brutales. Una, que aún existe mucho voto voluntarista, gratis, expresado sin ganas y por mala conciencia, en vías de rápida extinción. Y, segundo, que los partidos deberían dar gracias a Dios de estar por encima del 50 por ciento de participación, cifra que sin ninguna duda e inevitablemente no tardaremos en rebasar. Por debajo, claro. Luego, la cuestión ya no va a ser cómo conseguir una alta participación, sino cómo gobernar sin ella.

servido por reggio sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Los comentarios están cerrados


Sobre mí

Lector de artículos de opinión, fundamentalmente de política y economía, que pretende divulgar trabajos publicados por diferentes autores en otros medios digitales.

Estadísticas

Estadísticas

Fotos

reggio todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera