IDEAS Y DEBATES

Friedrich Engels, político y filósofo alemán, nació en Barmen el año 1820, y sigue ocupando -más de un siglo después un lugar destacado- y si se quiere privilegiado en el mapamundi del socialismo. Su posición, sin embargo, va siempre, velis nollis, emparejada con la gigantesca figura de su compatriota Karl Marx (1818-1883), lo cual viene a demostrar que en una asociación duradera y profunda en el dúo Marx y Engels, es el segundo el que lleva las de perder. Durante años y años -en el sanedrín socialista y en muchas piezas eruditas- la figura de Engels ha quedado oscurecida por el barbudo que reposa en el Highbury Cemetery en un barrio londinense exento de cenotafios de alto nivel.

Hoy quiero hablarles de la primera gran obra de Friedrich Engels. Para una consulta eficaz les recomiendo la Antología de textos de Manuel Sacristán (Grijalbo, Barcelona). Lleva por título La situación de la clase obrera en Inglaterra. Manuel Sacristán, tan preciso como siempre, recuerda que el libro primero de Engels había sido escrito entre septiembre de 1844 y marzo de 1845 (Barcelona, 1978). Para los eruditos -que también los hay- el título en alemán es Die Lag der Arbeiten den Klasse in England.

La primera obra de Engels ha sido muy someramente explicada en nuestras facultades, y ello hasta el extremo de que un colega beatus ille, adobaba las aportaciones de otro Engels diciendo "me refiero al buen estadístico y no a Friedrich Engels, que fue el nefasto compañero de Marx". Bien, a veces entro en un mar de dudas cuando se habla de la libertad de cátedra...

Precisamente, fue Friedrich Engels quien desde un análisis profundo del capitalismo dibujó el grave panorama en la Inglaterra precapitalista desde los chamizos, la vivienda adosada a las naves industriales y, en resumen, a la necesidad de elaborar una verdadera política de vivienda.

Una rama maltratada

Una vez trazado el esbozo de esa rama de la política económica, que en la España de la transición sigue acibarando el presente y futuro de la población -sobre todo los jóveneses- cuando he de consignar con orgullo el trabajo desarrollado por una gran economista catalana, Carme Trilla, que desde sus años iniciales en la Facultad de Económicas de la UB (¡aquel curso de Política II!) ha consagrado sus esfuerzos a un terreno que ha sido siempre maltratado, desde los "lejanos días triunfales" del franquismo hasta la actual contemplación residual de un problema que conserva tintes dramáticos para jóvenes y veteranos.

Debo recomendarles la obra con la que Carme Trilla irrumpió en un ambiente privado de luz: me refiero a La política de vivienda en una perspectiva Europea.(Estudio para la Fundación La Caixa. Colección de Estudios Sociales, núm. 9) y vean también su Estudi de l´habitatge a Catalunya.(Departamento de Política Territorial y Obras Públicas), sin olvidar el Estudi de necessitats d´habitatge a la província de Barcelona: situació actual i previsions a mig termini.(Coordinación de Carme Trilla, Diputación de Barcelona, 2002). Les puedo asegurar, con conocimiento de causa, que en Carme Trilla se encuentra hoy un talento infrautilizado... ¿Hasta cuándo?

Merece la pena señalar el lejano sonido de la gran y pionera obra de Ildefonso Cerdà, Monografía de la clase obrera de Barcelona en 1854. Me gusta subrayar los avances de una alumna de la que pueden aprender -dicho sea con la mayor seriedad- la mayoría de sus maestros.