Por un futuro para Central Lechera Asturiana, de José Manuel Peláez Fernández en La Nueva España
El relevante papel que la Central Lechera Asturiana (Clas) juega para el conjunto de la sociedad rural asturiana no soy yo quien va a intentar ponerlo de manifiesto, pues creo que es un hecho admitido por todos y en todos los foros. Por la importancia de la empresa, y dado que hasta hace poco tiempo yo era un socio abastecedor de la misma, justo hasta el momento en que la actual junta rectora decidió mi expulsión de la sociedad, por lo que yo y un importante grupo de socios ganaderos en activo miembros de la Agrupación Independiente de Ganaderos consideramos la legítima defensa y salvaguarda de nuestros intereses ante una junta rectora que no admitió otro criterio u opinión distinto al que ellos mantenían. Y dado que en LA NUEVA ESPAÑA, en fechas recientes, aparecieron multitud de noticias y distintos artículos de opinión, incluso bajo el título «El cambio ineludible en la Central Lechera Asturiana» se realizó un editorial, que entiendo fija o compromete, en cierta medida, la opinión que desde ese diario, del cual soy un diario lector, se tiene de la situación actual de la Central. Todo ello me anima a escribir este artículo en el que intento fijar mi opinión sobre la situación actual y el futuro de Clas.
Fruto de un estudio encargado por el actual equipo directivo de Clas a don Álvaro Cuervo, afamado economista, y don Pedro de Silva, ex presidente del Principado de Asturias, se intentan colocar en la masa social de la SAT, y, por extensión, en el conjunto de la opinión pública asturiana, dos ideas básicas:
Primera idea: que la Corporación Alimentaria Peñasanta (Capsa), que es la explotadora de la marca Central Lechera, y en cuya estructura societaria Clas participa en un 56,3 por ciento del capital total, es decir, es socio mayoritario, se encuentra en una situación más que delicada por la imposibilidad real de toma de decisiones, por razones que uno no alcanza a entender. Como si hasta el momento actual decisiones como la compra o absorción de otras empresas o estrategias comerciales de gran calado no se hubiesen realizado en un pasado reciente. Se intenta transmitir la idea de que la actual situación de Clas es una rémora para el conjunto de Capsa, y uno, por más que busca explicaciones, no logra entender las causas reales de que ello sea así. No obstante, los que de cerca vivimos los últimos procesos en el convulso seno de Clas sí que venimos asistiendo a muy diversos intentos, que, en mi opinión, sólo tienen un objetivo real y claro: la pérdida de la mayoría de Clas en el conjunto accionarial de Capsa, lo que podría significar una pérdida clara de poder de decisión de los ganaderos en favor de otros, los tomadores del paquete accionarial, que no creo tengan otro objetivo que no sea rentabilizar al máximo la inversión, sin tener en cuenta las repercusiones que ello pueda tener para el conjunto de los socios de Clas o para el conjunto de los ganaderos de Asturias.
Segunda idea: en el seno de Clas existe en la actualidad un grave problema ligado a la existencia de socios pasivos, como si ello no fuese conocido por todos o como si esta situación se hubiese generado en los últimos meses, cuando en realidad éste ya es un viejo problema generado por muchos de los actuales rectores de la SAT, y que en mi opinión tiene muchas y más fáciles soluciones de las que en el estudio se dejan entrever, alguna de ellas, como la incorporación de nuevos activos o las valoraciones de liquidación distintas a las planteadas en el estudio, podría significar la solución a una situación que se intenta plantear como de imposible resolución.
Pero a la vez que desde distintos foros, en los que por desgracia y para mi sorpresa debo incluir el editorial de LA NUEVA ESPAÑA, ya que este editorial se escapa a la tradicional línea de buen hacer e independencia del diario, se vienen machacando de forma reiterada estas ideas y se obvia lo que para mí es el gran reto de Clas a corto plazo: el proceso electoral que debe concluir con la elección de una nueva rectora y presidente, y en el que por primera vez la figura de don Jesús Sáenz de Miera ya no estará presente y, por tanto, ya no servirá de parapeto detrás del que se escondieran durante muchos años personajes de la más variada calaña. El próximo proceso electoral en Clas es ahora más que nunca necesario, y ahora más que nunca es preciso alcanzar acuerdos entre grupos tradicionalmente enfrentados en el seno de la empresa, con el único objetivo de alcanzar, entre todos, un futuro para Central Lechera Asturiana.
Y por último, permítaseme una reflexión respecto a mi situación como expulsado de Clas, la para mí inexplicable y antidemocrática actuación de la junta directiva actual, frente a aquéllos que de ellos discrepamos, y que culminó con nuestra expulsión jamás puede ser por ellos reparada, mi actual situación no va a ser moneda de cambio, mi admisión nunca va a avalar otro tipo de actuaciones. Quiero volver a ser de nuevo socio abastecedor de Clas cuando en la misma exista otra junta rectora que salga del próximo proceso electoral con el mayor acuerdo y aval posibles de los socios.
José Manuel Peláez Fernández es ex socio abastecedor de Clas y secretario comarcal de UCA en Valdés.
