A la campaña de las próximas elecciones municipales y parcialmente autonómicas aún le queda un ratito para empezar oficialmente, un par de meses, vamos, pero el PSOE y el PP ya están en campaña: el PP, con las ideas fuerza de las cuatro conferencias sectoriales que celebraron el pasado otoño como base... de la recentralización de la España que, en su opinión, ha roto Zapatero y que Rajoy ha prometido acometer si llega a presidente del Gobierno; y el PSOE, con el presidente Rodríguez Zapatero como perejil de todas las salsas... del gran banquete de las generales. O sea, como si, en vez de municipales y parcialmente autonómicas, en mayo hubiera unas elecciones generales en pequeñito.

Pasear a Zapatero por la España plural a mitin por fin de semana es el bálsamo de Fierabrás que creen haber encontrado los socialistas para movilizar a sus militantes e intentar mejorar los 23.000 concejales con que cuentan actualmente. Pero, a efectos de imagen y comunicación, será como si Zapatero fuera, en realidad, el candidato a todo, o todos los candidatos, ésa es la idea. Y el PP, pues tres cuartos de lo mismo, con Rajoy como portaestandarte, salvo mejor opinión de Aznar, claro.

La situación es paradójica, porque, vamos a ver, el gran éxito de la España de las autonomías es que los ciudadanos hemos acabado dando por buena la cantinela de los políticos de que cuanto más cerca esté la capacidad de decisión real de nuestros problemas reales, más cerca está también la solución. Aunque ha costado, le hemos cogido gusto a la descentralización, cada vez nos sentimos más de nuestro pueblo tanto si, además, nos sentimos españoles como si no. Tal como dijo el president Maragall, el poder real del Estado hoy es prácticamente residual. La consecuencia directa de ese gran éxito es que las elecciones municipales y autonómicas cada vez gozan de mayor predicamento entre los gobernados,en detrimento de las elecciones generales. Pero los dos partidos que se turnan de hecho en el gobierno de la nación, el PSOE y el PP, siguen identificando el poder con Madrid. Un ensayo de las próximas elecciones generales, eso es lo que va a ser, en mi opinión, esta campaña. Con el proceso como monotema, me temo. ¿Que estamos muy hartos? Ya, pero ellos no, el PP y el Gobierno creen que esa vaca aún da leche.