El pasado domingo día 14, El Comercio lanzaba esta pequeña bomba, cuyos efectos aún sacuden los cimientos de la comarca del Narcea, que por supuesto no se ciñe en absoluto a Cangas del Narcea, sino que traspasa ampliamente las fronteras de la cordillera, para llegar hasta León, hasta el Valle de Laciana, en Villablino, donde se está viviendo intensamente esta polémica, y a Ponferrada, en el corazón del Bierzo: Los Verdes rechazan de plano la construcción de la autovía entre La Espina y Ponferrada. Los socios del PSOE -este partido se presentó en coalición con los socialistas en las pasadas elecciones generales- anuncian que emprenderán iniciativas parlamentarias para tratar de frenar el proyecto, al que considera como una «irracionalidad» y que «pone en peligro el hábitat natural de una parte muy importante de la cordillera Cantábrica».

Amigas y amigos de El Comentario TV, no nos creemos nada. Estas pedradas no se producen por casualidad, y menos en un momento en el que el patrón y verdadero interesado en la construcción de esta autovía, Victorino Alonso, se encuentra procesado por diversas causas relacionadas con fraudes al fisco que amenazan con dar con sus todopoederosos huesos en la cárcel.

Los vecinos de Cangas, Degaña, Cerredo, Laciana y El Bierzo que nos leen, saben perfectamente a qué nos referimos, pues tenemos que ser tan crudos como nos exige serlo nuestro amor a la verdad: quien decidió poner en marcha este viejo proyecto, que dormía el sueño de los justos, no fue ni la comunidad autónoma Principado de Asturias, ni la Junta de Castilla y León -en la que hay serias discrepancias sobre los trazados propuestos- sino personalmente el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, un gran amigo de sus amigos, y por lo tanto un gran amigo de Victorino Alonso y del primer secretario de los socialistas de Castilla y León, Ángel Villalba, que fue además, y durante años, consejero de la Minero Siderúrgica de Ponferrada, y el hombre que desde la presidencia de Cajaespaña, en comandita con el entonces presidente en funciones de Cajastur, Vicente Álvarez Areces, le proporcionaron a Victorino, en 1994, un cómodo acceso al control de la mina, cediéndole en condiciones inexplicadas públicamente, los créditos de ambas instituciones financieras controladas por políticos, contra la empresa.

Año 2005, estábamos en puertas del festival lúdico-político de Rodiezmo, y Zapatero llegaba a Asturias con la mochila llena de regalitos para el Presidente Vicente: El Gobierno central aportará 72 millones de euros al Hospital Central de Asturias -un tercio del coste del proyecto-, incluirá la regasificadora de El Musel en el plan energético nacional, se compromete a poner sobre la mesa en enero de 2006 las primeras medidas para suavizar el peaje del Huerna y a apoyar la prolongación de la autovía Oviedo-La Espina hasta Ponferrada. Éste fue el paquete de medidas con el que José Luis Rodríguez Zapatero llegó ayer a Asturias. Areces le había pedido insistentemente su regasificadora, Asturias estaba en pie de guerra con el peaje del Huerna, y Zapatero se traía bajo el brazo algo que nadie le había pedido: una carretera que daba salida a la explotación Hullas de Coto Cortés, por la que Victorino Alonso presentaría una OPA dos meses después.

En dos Editoriales de El Comentario TV, publicados en febrero del año 2006, los titulados, " José Luis Rodríguez Zapatero y Victorino Alonso: Álvarez Areces y Ángel Villalba hacen el trabajito", y "Zapatero regala carretera a Victorino Alonso, pero por Hullas de Coto Cortés, no por Leitariegos", dábamos perfecta cuenta de las razones por las que Zapatero era tan generoso, de repente, con los vecinos de Cangas, Cerredo y Degaña, no así con León, donde se generaba un cierto mosqueo porque se trataba de un trazado irracional, claramente pensado para comunicar la mina del poderoso empresario amigo de Zapatero, que atravesaría León por un territorio yermo, en vez de conectar poblaciones, que es lo que los ciudadanos habrían considerado normal. Así estaban las cosas, con una enorme indefinición sobre qué fondos servirían para financiar el proyecto, algo que a estas alturas es totalmente desconocido, pues este debate es puro gas, ya que la realidad es que nadie sabe de dónde iban a salir los quinientos millones necesarios para financiarla.

Así pues, tenemos una promesa de Zapatero lanzada en Rodiezmo en septiembre del 2005, una gan inversión que se concibe para comunicar una mina -Coto Cortés- que Victorino Alonso todavía no había comprado -lanzó la OPA el 23 de diciembre siguiente-, y que ahora se ha convertido en un compromiso incómodo, porque no hay dinero para financiarlo, puesto que es imposible que ese dinero venga de Europa, chocando como choca con toda la normativa medioambiental aplicable en la zona, y más si tenemos en cuenta que como nos recordaban hoy en Escandalera los responsables de la página web Parquenarceano, el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque de Fuentes del Narcea, impide claramente la posibilidad de que por allí pase autovía ninguna, ni nada que se le parezca, un problema que se creó el Principado de Asturias solito sin ayuda de nadie, al aprobar la creación de un parque tremendamente restrictivo, y a la vez planificar una autovía por el medio del mismo.

Puestos en contacto con el lider de Los Verdes de Asturias, Joaquín Arce, grupo que organizó este debate que dio lugar a una tremenda nota de prensa difundida por la Unión Comarcal de Cangas del Narcea de CCOO, a una no menos tremenda carga de profundidad lanzada por el Alcalde de Cangas José Manuel Cuervo, así como a numerosos artículos de prensa y a una gran polémica local que se puede seguir en los foros de www.narceadigital.com, nos comunica que el diputado del Grupo Parlamentario Socialista del Congreso, Francisco Garrido Peña, ha venido invitado por Los Verdes de Asturias, en ese polémico viaje en el que anunció que emprendería las acciones parlamentarias que sean necesarias para impedir la construcción de una autovía que, en realidad, ni tiene presupuesto como decimos, ni es oportuna, porque no parece éste el mejor momento para que Zapatero se haga fotos con su amigo Victorino, procesado y enfrentado en con las eléctricas y el Gobierno por las tarifas marcadas a la baja para los precios del carbón nacional, que ponen muy difícil el sostenimiento del vigente Plan del Carbón y de los grandes beneficios que convertían el sector en un momio. Si alguien tiene alguna duda sobre el verdadero sentido de esta autovía, como cinta sin fin para conectar El Musel (playa de carbones de importación), con Coto Cortés y las térmicas de Anllares y Compostilla en León, que le eche un vistazo a lo que al respecto se dice en El Bierzo.

Así pues, estamos ante la típica y tópica tormenta asturiana desatada en un vaso de agua, que puede tener un trasfondo extrarodinariamente incómodo, a poco que la oposición revuelva el asunto de manera solvente, pues en realidad el cabreo del alcalde Cuervo contra un diputado de Los Verdes, que en realidad es un diputado del Grupo Socialista, puede ser una manera de esconder una realidad implacable: que la autovía no se a construir, porque no hay dinero para ella, y que las protestas de Los Verdes tampoco serán los que la detengan, porque no se puede detener lo que no está en marcha. Así, Cuervo se asegura los votos de los cangueses que están ajenos a esta maniobra, y Los Verdes quedan fenomenal ante la peña ecologista, con esta goleada gratuita. Conviene no olvidar que Los Verdes están negociando con Jesús Iglesias su incorporación a la candidatura de Izquierda Unida, que gobierna en Asturias junto con los socialistas de Vicente Álvarez Areces, y que necesitan urgentemente algo que ponerse en el pecho, para explicarles a los ecologistas asturianos, que su incorporación al gobierno que regasifica Asturias y tabica la costa, va a ser muy útil para su loable causa.

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