Sabíamos de la capacidad camaleónica de Alvarez Areces para transmutarse, ora en comunista radical perloriano, ora en socialista de nuevo cuño. Comprobamos y soportamos como tuvo la desfachatez política de dejar desangrarse más a Asturias, en los dos últimos años de crisis marquesista que dieron lugar al nacimiento de uras, y a la llegada al poder del Gobierno socialista en Asturias.
Sabíamos de su falta de escrúpulos a la hora de colocar a cambio de un millón de pesetas al mes a su señora esposa, maestra de profesión (grupo B, por lo tanto), al frente de Instituto de Administración del Principado de Asturias (grupo A, consiguientemente), por cuyo ente, y para entendernos, se filtra a toda persona que opte a trabajar a cargo del Principado de Asturias. Para mas INRI, y en poco tiempo, dicho órgano, el IAAAP, pasará a tener sucursal en la antigua Universidad Laboral de Gijón, que ya se sabe que venir todos los días a Oviedo, es un coñazo.
Sabíamos de la generosidad de Álvarez Areces con el dinero público, a la hora de echar una mano al Sporting de sus amores. También de su gran capacidad de gestión a la hora de dar a luz a una tele autonómica, que en los que lleva de emisión, apenas un par de meses, puede presumir ya de haber alcanzado las más altas cotas de basura televisiva. Hasta no nos sorprendimos con su penúltimo ejercicio de cinismo político a la hora de editar con dinero público su libreto propagandístico “Construyendo Asturias”, en una cuidadísima edición de lujo, ad mayoren gloriam del partido del pensamiento único arecista.
Pero lo mejor estaba por llegar. Recientemente ELCOMENTARIO.TV acaba de denunciar como el presidente de todos los asturianos, no conforme con subvencionar también a cargo del erario regional, un disco de música asturiana, tuvo a bien prologar dicha grabación con un discurso ñoño y trasnochado, más propio de cualesquiera dictadorzuelos que en este mundo son, o han sido. Eso sí, para finalizar dicho discurso, deseó a todos los asturianos, muy felices fiestas. Y es que, claro, lo de desearnos una muy feliz Navidad, hubiese sido un mensaje un poco carca y poco laicista. Hay que estar al día.
Pues lo cierto es que si Álvarez Areces pretende al fin a poyar a la música asturiana, le sobran argumentos para ello. En primer lugar podría empezar por convencer al propio Zapatero, y acabar con el boicot a la ópera ovetense, sin duda alguna, la más popular (y hasta gratuita en sus retransmisiones desde el Auditorio Príncipe Felipe), de todas cuantas se celebran en España. La reciente votación en contra de aumentar a la subvención a este ciclo musical ovetense, de parte de los diputados y senadores socialistas ¿asturianos?, es una desfachatez intolerable que los ciudadanos contestaremos en las urnas.
Pero hay más, Areces, en su aparente melomanía, podría seguir por apoyar los dos únicos festivales internacionales de Pulso y Púa que se hasta hace apenas tres años se celebraban en Asturias (Gijón y Langreo). También debería gestionar el renacimiento de los festivales de bandas de música que otrora tenían lugar en nuestra comunidad, y que han desaparecido. A tiempo, le proponemos la inclusión por fin, en los conservatorios de música asturianos, de la especialidad de púa, una práctica musical en vías de desaparición. Mucho ánimo para el presidente Areces, con la esperanza de que nunca más vuelva a malversar nuestro dinero público a cuenta de salir a escena a lucir palmito. Es un decir.

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