FUERA DE FOCO

Me importan tres cojones que te pongas en huelga de hambre, que hagas el pino, que incluso eso te lleve a la muerte, ya que es tu decisión personal y tienes derecho a hacer con tu vida lo que quieras". Esta respuesta racial a la actitud de Iñaki de Juana Chaos proviene de un ex compañero de militancia y ex preso, que no le perdona la dureza que años antes De Juana mantuvo con los demás internos de ETA que abogaban por acogerse a las medidas de reinserción. Lo acusa no sólo de impedir que sus compañeros acortaran las penas, sino también de empeorar su vida en las prisiones, rompiendo las alianzas con los funcionarios que hacían más llevadera su estancia entre rejas.

La misiva llegó a la cadena Ser bajo condición de anonimato, cuando la tregua y el proceso estaban aún vivos, un proceso que el firmante consideraba que se ponía en peligro por adoptar una huelga de hambre de manera independiente, sin acatar las directrices de la organización. "Tus actitudes, tus huelgas de hambre, tus desafíos, tus amenazas, tus cartas, tus crueles instancias oficiales riéndote del dolor ajeno te han llevado a un callejón sin salida", le reprochaba.

Lo que son las cosas: estos días las calles del País Vasco están empapeladas con pósters en los que se ve a De Juana en la cama y con el puño en alto: cómo estará el patio para que la izquierda abertzale radical tenga que tragar para utilizarlo como mártir de la causa. Si De Juana es tan egocéntrico y psicópata como lo describe su ex compañero de armas, no es extraño que haya conseguido poner en jaque al país.

El dilema moral, ético, jurídico y político es de órdago, porque en él cabe desde el derecho a la vida y la obligación del Estado de preservarla en quienes tiene a su custodia, hasta la necesidad de una justicia igual para todos pero compasiva. Es comprensible que el Gobierno quisiera ahuyentar el riesgo de acarrear con un muerto/ mártir bajo su tutela, como es comprensible el peligroso precedente que supondría dejarlo en libertad (vigilada). Y está claro que la sentencia por la que está en prisión y sobre la que tiene que pronunciarse el Tribunal Supremo -doce años por amenazas- era tan desproporcionada como los dieciséis años que cumplió de pena efectiva por los 25 asesinatos que lleva a sus espaldas.

El debate generado por De Juana ha sido tan apasionante como extenuante: envidio a los que pueden defender un criterio claro y tajante respecto a qué hacer con el preso, porque yo he escuchado argumentos muy consistentes desde un lado y desde otro. Pero finalmente, de los ocho hombres y ocho mujeres que votaron en el pleno de la sala de lo penal de la Audiencia Nacional, doce han decidido mantenerlo en su situación actual, y lo han hecho bajo una presión social, mediática y política bestial. En el auto afirman que no es su estancia en prisión lo que entraña riesgo para la salud de De Juana, sino su voluntad de no comer, y por tanto, que el reo asume libre y voluntariamente esos riesgos. Se podrá compartir o no el razonamiento, pero es consistente y conecta con el sentir mayoritario de los ciudadanos. En vez de alegrarse o entristecerse tanto, no estaría mal pasar página y empezar a ocuparnos de otros asuntos que no sean el estado de salud de De Juana Chaos.

Kapuscinski en Alcorcón

Los vecinos de Alcorcón arremeten contra los periodistas, a los que acusan de montar un circo mediático que distorsiona los motivos reales de los incidentes del fin de semana entre jóvenes españoles y latinoamericanos. Habría que aplicar las reglas del llorado Kapuscinski para hacer una radiografía de la situación: hablar con la gente, escucharla, mimetizarse con ella, no dar lecciones, olvidar la arrogancia. Sólo así sabremos si el fantasma del racismo se ha corporeizado en barrios y ciudades.

Las listas de Sebastián

El candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid ha optado por la mano dura ante los incidentes de Alcorcón: apostó por deportar a los inmigrantes que cometan delitos. ¿Fue un lapsus de Miguel Sebastián o piensa lo que dijo? Entre tanto, ha confeccionado su lista a las municipales con seis nombres que dejan fuera a la vieja guardia socialista madrileña: están que trinan.

Adiós, Ronaldo

Mientras escribo estas líneas, un avión privado lleva a Ronaldo hacia su nuevo destino: el Milan. Si pasa los controles médicos, ya no le veremos más en el Bernabeu. Adiós a Ronaldo, y adiós a Beckham sin honores: el Real Madrid redecora su vida, que buena falta le hace. En el banquillo y en la tribuna: se barruntan ya elecciones ante el inminente fallo judicial que permitirá contabilizar el voto por correo de las últimas presidenciales. El nerviosismo en el equipo de Calderón es patente.