El Retorno, de Lorenzo Cordero en La Voz de Asturias (versión Web)
Es razonable pensar que la democracia ha devenido en un corporativismo interesado.
No está muy claro aún si la sociedad española nada como pez en el agua en el sistema democrático que avala la Constitución de 1978; o si la han encerrado en el callejón sin salida de un sistema bipartidista; o, quizás, se haya extraviada en medio de la espesura de unos grupos de presión dedicados a controlar los mecanismos del poder político a partir de su poder económico. Lo que si está claro es que este país se aleja cada vez más de un sistema democrático racionalmente concebido y cabalmente utilizado. Hay dudas suficientes para plantearse el problema de si España es, por fin, una nación representada por un Parlamento o si ha degenerado en una grupocracia en la que sus mandarines pretenden sustituir el papel de las históricas instituciones nacionales por un corporativismo de intereses personales o gremiales, capaces de meter en su puño la pluralidad política española.
Si lo que ahora ocurre es la consecuencia de lo segundo, no hay nada que impida pensar que aquí hemos entrado en el siglo XXI caminando hacia atrás. para llegar a los años triunfales de las décadas cuarenta y cincuenta del siglo XX...
NOTA: Corte entre el periódico en papel y en la Web, cinco párrafos mas adelante, termina...
primer tramo (UCD, PSOE), al iniciar el segundo trayecto (PP), el síndrome del cangrejo amenaza con devolver a los españoles al tiempo del Movimiento Nacional. No es para menos; sobre todo, si tenemos en cuenta que quien generó ese síndrome es el mismo que ahora recorre el mundo descubriendo la profundidad de su pensamiento a la curiosidad de los países democráticos: "Si decidimos que no queremos ser lo que somos, si caemos en la dictadura del relativismo moral, alimentaremos la desconfianza, el miedo al futuro y al cambio". Así habla Aznar.
Mañana enmendaré la plana al Grupo Zeta tecleando de nuevo el artículo de Cordero, esta vez completo. Los practicantes del press-clipping somos mas serios y respetuosos con los derechos de autor que algunas empresas periodísticas
