La universidad, más allá de las cifras, de Josep-María Terricabras en El Periódico
LA RUEDA
No hace mucho, los medios de comunicación se han hecho eco de nuevo de problemas e interrogantes que planean sobre la universidad catalana.
Es cierto que, para adaptarnos al nuevo espacio europeo de educación superior anunciado en Bolonia, tendremos que replantearnos ofertas, coordinar esfuerzos y hallar nuevas respuestas. El mapa universitario, cien veces prometido, ya es urgente. La mejor forma de llegar a él sería --como insinúa el conseller Huguet-- con otro pacto nacional de educación, en este caso para la educación universitaria. Sin embargo, al abordar problemas tan complejos y retos tan enormes, lo que no haría sería dejarme deslumbrar por cifras, tantos por ciento y estadísticas. Un amigo mío matemático siempre afirma que "los números tratados con cariño pueden decir muchas cosas". Ciertamente, y pueden despistar mucho. No basta, pues, con saber que existen carreras que tienen menos de 10 alumnos en primero. ¿O es que este país no podría optar por invertir en algunas disciplinas muy especializadas y prestigiosas, aunque solo las practicaran poquísimos estudiantes? ¿Lucharemos quizá para que la Universidad de París ofrezca cursos de catalán a algunos alumnos pero liquidaremos los estudios de Filología Catalana en nuestro país?
Cuando algunas carreras tienen pocos alumnos o cuando una universidad los pierde, ¿se estudia a fondo por qué ocurre? ¿Se valora que las universidades de fuera de Barcelona tienen muchas más dificultades para reclutar alumnos que las de la capital? ¿Se tiene en cuenta la nefasta política de becas de que gozamos, supeditada a la del Gobierno? Ciertamente, las cifras solo tienen sentido si se tienen criterios universitarios claros. Si no somos capaces de mirar por detrás de las cifras, tampoco seremos capaces de encontrar las respuestas.
Me preocupa que se destaquen básicamente aspectos que parecen negativos de la universidad y que se haga tan poca mención de muchos de sus aspectos positivos. Que existan deficiencias no significa que estemos en una situación peor que 30 años atrás. Si alguien lo piensa, está muy mal informado.
