Meff, el mercado español de opciones y futuros financieros, ha ampliado a todas las acciones del Ibex 35 los contratos de futuros y opciones, con la incorporación de 46 nuevos productos que empiezan a negociarse hoy.
Cada vez son más los inversores, tanto institucionales como particulares, que se atreven con el mercado de derivados al confeccionar su estrategia. En el último año, tanto los principales intermediarios de la bolsa española, Santander y BBVA, como entidades más medianas, como Gaesco, Renta 4 o Cortal Consors, han notado que el volumen de esta operativa se duplicaba en muchos casos. De hecho, las empresas de servicios de inversión registradas en la CNMV aumentaron un 95% el volumen de las operaciones de futuros y opciones hasta el tercer trimestre de 2006.
El interés de los inversores ha llevado a Meff, el mercado español de futuros y opciones, a emprender el mayor plan de expansión de su historia. Hoy empiezan a negociarse 26 nuevos contratos de futuros sobre acciones y 20 sobre opciones, con lo que ya se pueden cubrir con derivados todos los valores del Ibex, además de Prisa. Los expertos creen que los valores que más se contratan en el mercado al contado también serán los más negociados en el de derivados.
En primavera llegarán los futuros sobre acciones europeas. En los próximos dos años Meff tiene previsto duplicar el número de miembros y alcanzar los doscientos. “La aparición de estos nuevos productos, con la liquidez adecuada, podría llegar a cambiar los hábitos de los inversores”, señala Francisco López, director de productos estructurados de Gaesco Bolsa, que argumenta que cada vez tienen más herramientas en su poder para sacar el máximo partido a sus inversiones.
Más cultura financiera
Entre las razones que justifican el creciente interés por los derivados, Marta Arévalo, responsable de la mesa de contratación de Cortal Consors, señala el aumento de la cultura financiera de los inversores y la tecnología. “La permanente innovación tecnológica permite la contratación online de cada vez más productos y herramientas que antes sólo eran accesibles para los institucionales”, señala Arévalo. El 35% de los clientes de esta firma opera con derivados. En el último año, la operativa se ha intensificado hasta un 90% en algunos productos.
En el caso de Santander, entre 2004 y 2006 ha duplicado el volumen de transacciones ejecutadas en los productos de mercados de derivados. Ángel Morillo, director de negocio de mercados organizados, confía en que a lo largo de 2007 el volumen de transacciones seguirá con un fuerte crecimiento. En su opinión, el aumento de la volatilidad en los mercados puede hacer más necesario este tipo de productos para cubrir la cartera. Morillo señala que muchos inversores pueden sustituir la operativa en el mercado de contado por la de derivados y que la presencia creciente de hedge funds juega en esta dirección.
En este sentido, desde BBVA, apuntan que “los inversores están percibiendo que estos productos tienen ventajas. Muchos mantienen los derivados como un activo más en su cartera. Por supuesto que hay riesgo, pero nuestra obligación es que el cliente sepa en qué está invirtiendo”.
Grandes o pequeños
Las preferencias de los particulares y los inversores institucionales son distintas. “Los minoristas que se interesan por este tipo de productos tienen cierta experiencia, ya que es un mercado que requiere cierta vigilancia. Suelen comenzar con derivados nacionales (futuros sobre el Ibex o sobre acciones de la bolsa española) y cuando tienen experiencia pasan a los productos internacionales”, explica Victoria Ros, directora de Renta4.com, que señala que el 15% de los clientes de la firma opera con derivados y la mayoría a través de Internet.
Ángel Morillo señala que los particulares suelen invertir más en futuros sobre índices y sobre acciones españolas. Los institucionales, en cambio, han optado más por coberturas, según explican en BBVA y en lo que coincide Santander. Para Gaesco Bolsa, el particular suele buscar una rentabilidad extra vía apalancamiento (posibilidad de invertir más al dinero de que se dispone aportando garantías), aunque aquí distingue entre los que operan constantemente a lo largo del día y los que son de medio plazo.
Los expertos reconcen que algunos productos derivados implican asumir un riesgo elevado, pero hacen posible obtener rentabilidad en distintos escenarios de mercado.
Para eliminar riesgos...
La inversión en el mercado de derivados puede realizarse con la finalidad de eliminar el riesgo de una cartera (cobertura) o buscando sacar el máximo partido vía apalancamiento (especulativa). En el primer caso, “si tenemos una cartera de 100 acciones de Telefónica y deseamos cubrir el riego de bajada, sólo deberemos tomar la posición contraria con la venta de un futuro del valor, neutralizando así las posibles bajadas del valor”, explican en Cortal Consors. Con este tipo de operativa neutralizamos tanto la pérdidas como las ganancias obtenidas. Las opciones financieras permiten mediante el desembolso de la prima comprar un “seguro” ante bajadas cuyo precio cambia en función de variables, como el precio al que deseemos asegurar y el horizonte temporal.
... o con fines especulativos
Los productos derivados permiten altas rentabilidades, ya que se exige únicamente el depósito de una garantía o pago de la prima, cantidades muy inferiores al desembolso total del efectivo de una operación.”La magia del apalancamiento y el abaratamiento de las comisiones es lo más buscado por los llamados daytraders (inversor intradía)”, señala Marta Arévalo.
Si un cliente desease aumentar su posición en 100 acciones de un valor cuyo precio es de 14 euros tiene varias posibilidades: comprar las acciones en el mercado pagando 1.400 euros o contratar un futuro pagando sólo la garantía del contrato que estipula la cámara de compensación: 15% del efectivo de la operación, en el caso de la mayoría de futuros sobre acciones españoles. En el ejemplo serán 210 euros.
Para no perderse
Activo subyacente: activo sobre el que se emite un producto derivado.
Futuro: contrato que obliga a comprar o vender un activo en un fecha futura determinada y a un precio.
Opción/warrant: contrato que otorga el derecho a comprar o vender en una fecha futura y a un precio convenido.
Precio de ejercicio: es al que se tiene derecho a comprar o vender un activo.
Prima: precio a pagar por obtener el derecho a comprar o vender un activo a un precio determinado y en la fecha convenida.
Garantías: Importe que exige la cámara de compensación para operar con futuros de cara a un posible incumplimiento de la obligación contraída.

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