ESTADO DE SHOCK. Los miembros de ETA están locos, de acuerdo; pero en nuestro bando - el de los políticos que la cagan pero no ponen bombas-, los estragos mentales también son reseñables. Zapatero, sin ir más lejos, está en estado de shock. No podría ser de otro modo: a los optimistas les cuesta más aceptar un revés. Y Zapatero es un optimista nato, que hasta ahora confiaba en su buena estrella y su poder de seducción. Ése era su principal atractivo, porque siempre es mejor un político ingenuo que un político escéptico, y aún es peor un político cínico, y aún peor es José María Aznar. Pero con una banda criminal el candor y el entusiasmo son ineficaces, e incluso temerarios. Todavía me pregunto quién le vendió a Zapatero tantos kilos de optimismo adulterado, quién le desinformó con tanta precisión.
PARANOIA. Al PP no le hacía falta lo de Barajas para establecer un diagnóstico de paranoia galopante. Rajoy, a pesar de su centrismo vocacional, se comporta como ese personaje de la formidable serie Little Britain,el que contra toda evidencia se emperra en proclamar que es el único gay de su pueblo. El PP se considera la única alternativa al caos, el único partido que no se ha entregado a ETA; y cuando los demás no apoyan sus propuestas, habla de "boicot" o "bloqueo antidemocrático". Pero es inútil apaciguarles: cuando se cambió la pancarta de la manifestación de Madrid para recabar su apoyo, los populares inventaron otra excusa para volver a marcar distancias. Para el PP es mucho más cómodo permanecer aislado, como el héroe solitario que pretende salvarnos a todos y, al no conseguirlo, se afana al menos a impedir que otro lo haga en su lugar.
PUJOL Y EL BURRO. A Jordi Pujol a veces le da por ejercer de psicoanalista nacional. El ex president ha arremetido contra la figura del ruc català,que en formato de pegatina aún está muy presente en carrocerías, carpetas y lunas de los bares de este país. Para Pujol es "absurdo" que Catalunya se identifique con un asno, lo cual es ciertísimo; pero piénsese que, al menos, el burrito surgió de la nada; Naranjito y Cobi fueron impulsados desde arriba y nos costaron un pastón. Yo no le tengo especial apego al asno, ni a las mascotas en general (no me gusta que me resuman en un dibujito), pero me alegro de que tuviera éxito una respuesta claramente sarcástica a la invasión de toros hispánicos cornudos, cojonudos, raciales, primarios y cargados de testosterona. Dicho esto, lo importante no es el burro ni el toro, sino quién se queda con la nueva terminal del aeropuerto de El Prat.
ESQUIZOFRENIA. Los partidos con dos almas suelen sumar más votos, pero la esquizofrenia, a la larga, provoca graves problemas de personalidad. Esquerra es un partido independentista y de izquierdas, y eso la convierte, en teoría, en intersección de dos grandes espacios políticos, el convergente y el socialista. De un tiempo a esta parte, en Esquerra manda el alma izquierdista, que hace presidente a Montilla pese a su derrota electoral. Pero el alma nacionalista de Esquerra no ha desaparecido, y tiene su propio proyecto estratégico: la equidistancia. Por ejemplo: si Xavier Trias es el candidato más votado en las municipales en la ciudad de Barcelona, Esquerra se podría plantear hacerlo alcalde, al frente de un gobierno de coalición de nacionalistas (entreguistas, según Carretero) o mantener el tripartito de izquierdas (españolistas, según Carretero). Es un buen embrollo esto de preguntarse "¿con quién compartimos el poder?". Pero es el tipo de embrollo por el que suspira CiU.

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